jueves, 20 de diciembre de 2007

Seamos hooligans en Navidad

THE LIGHTNING SEEDS: THREE LIONS


Llega la Navidad, oh sí, la Navidad, y ya que una se considera renegada del espíritu familiar de estas fiestas, al menos diré que aprovecho estos días para reunirme con mi "otra" familia: los amigos. Y cuando se trata de los amigos, todos nos volvemos un poco hooligans y si a ustedes no les ocurre, es que no saben lo que es tener amigos. Una piña de gente que invade tu casa con alcohol y risas, que te aúpa en los conciertos para que veas mejor, que lleva tu coche en los peores momentos, que te manda mensajitos cuando hay algo en la tele que te interesa, que planea qué hacer en los días libres, que planta la sombrilla en la playa y te reta a una carrera para entrar en el agua, que te hace regalos absurdos de amigo invisible... A mis amigos, como a mi novio y a mi madre, sólo los critico yo, que decía el dicho. Eso es ser hooligan y estas Navidades los hooligans volverán a invadir mi casa, volveremos a sentarnos en torno a una mesa para intercambiar regalos y volveremos a tirarnos confetti para celebrar el año nuevo.

Y qué mejor para ilustrar esto que una canción hooliganesca que inspira buen rollo y diversión...

En 1996, Inglaterra jugaba la final de la Eurocopa contra Alemania en su propio país y para celebrarlo decidieron encargar un himno oficial a uno de los grupos británicos más señeros, los Lightning Seeds. Sí, sí, los del Pure y Lucky you. Igualito igualito que el "a por ellos oeeeeeee" o los memos de OT con "oe oe oe, vamos a la fiesta", ejem. Ya saben que los ingleses se toman el fútbol muy, pero que muy en serio, se tragan las ligas de todos los países y en fin, lo viven como un auténtico estilo de vida. Así que estos míticos de los 80-90 crearon esta canción festiva, entrañable y patriótica, Three Lions, inspirada en (wikipedia dixit) el emblema del equipo nacional, que a su vez procede de un escudo de armas británico. De ahí la frase football´s comin´home again. Pero héte aquí que la letra, en lugar de ser un estúpido canto al triunfo (una patochada de esas que luego, cuando tu equipo ha sido eliminado, da vergüenza escuchar), relata con cariño cómo los británicos, desde su victoria en 1966, han fracasado una y otra vez: Thirty years of hurt, never stopped me dreaming e introduce comentarios derrotistas de locutores deportivos locales. Muchos afirman que éste es el mejor himno futbolero que se ha hecho en Inglaterra, como veremos a continuación.

La cuestión es que la pérfida albión volvió a fallar dolorosamente en los penaltys en el 96 pero la canción fue tal éxito que se volvió a grabar en el 98, con una letra ligeramente modificada, y arrasó en todas las listas de ventas. En sucesivas finales se ha reeditado y quien la quiera escuchar hoy todavía, puede afinar el oído cuando den los resultados del carrusel deportivo de fin de semana en la SER, al concluir la jornada. Lo cierto es que invita a invadir la calle, a caminar como en el vídeo, gritando y con el puño en alto, y en definitiva, a abrazar a todo lo que se le ponga a uno por delante. Y eso es, precisamente, lo que intentaremos hacer en esta Navidad ¿no?


THREE LIONS ' 96



THREE LIONS ' 98

martes, 18 de diciembre de 2007

A los olvidados

CARLA BRUNI: RAPHAËL

Una, que no olvida su vocación, no puede resistirse a comentar la más estricta actualidad y en ella, una de las noticias que más nos han sorprendido a todos en las últimas horas: la supuesta relación entre el presidente "Sarko" y la top model reconvertida en chanssonière Carla Bruni. A falta de confirmación, sorprenden todas las aristas de este cotilleo que, por otra parte, es una buena muestra de la actitud chic, desenfadada y desprejuiciadamente progre de los franceses. Que somos muy distintos a nuestros vecinos es algo que no necesita aclaraciones, pero esto me ha hecho pensar más aún en nuestras abismales diferencias. Porque ellos son como la propia Bruni, ligeramente despectivos, hermosos, cultos y con ese aire tan estudiadamente desenfadado, el bohemio chic que llaman ahora. Tan chic que si un mini-presidente se lía con una modelo, no es una tirada cualquiera sino una mujer preciosa, de origen aristócrata, progre, sensible y encima cantautora (que no es lo mismo que cantante), una especie de Françoise Hardy. Mientras, nosotros ponemos el grito en el cielo cuando nuestro príncipe se enamora de una periodista y la reconvertimos en muñequita monjil y automática, vestidita de Zara, moderna pero calladita, por si las moscas, con la sonrisa más pacata que se pueda imaginar. En fin...

Yo hoy me pregunto: ¿qué pasa con "él"? ¿qué pasa con Raphaël? Porque la Bruni compartía su vida con un profesor de filosofía (todo tan chic, tan parisino) llamado Raphaël Enthoven para el que escribió una de las canciones de su espléndido disco de debut, titulada así, con su nombre. La canción en la que todo acaba en "el", como la miel, como Raphaël...

Desde Freedonia estamos con los perdedores y estamos contigo, Raphaël. :)



Juzguen ustedes si ésta no es una maravillosa canción de amor. Y ojo a la referencia a Balzac. Prepárate, Sarkozy...

CARLA BRUNI: RAPHAËL
Quelqu´un m´a dit (2003)


Quatre consonnes et trois voyelles / Cuatro consonantes y tres vocales
C'est le prénom de Raphaël / Son el nombre de Raphaël
Je le murmure à mon oreille / Lo murmuro en mi oído
Et chaque lettre m'émerveille / Y cada letra me maravilla

C'est le tréma qui m'ensorcelle / La diéresis me embruja
Dans le prénom de Raphaël / En el nombre de Raphaël
Comme il se mêle au a au e, / Cómo se mezcla con la a y la e
Comme il les entre-mêle au l / Cómo las entremezcla con la l

Raphaël à l'air d'un ange / Raphaël parece un ángel
Mais c'est un diable de l'amour / Pero es un diablo del amor
Du bout des hanches / Desde el borde de sus caderas
Et de son regard de velours / Y su mirada de terciopelo
Quand il se penche / Cuando se inclina
Quand il se penche / Cuando se inclina
mes nuits sont blanches / Mis noches son en vela
Et pour toujours Hmm / Para siempre

J'aime les notes au goût de miel / Me gustan las notas con sabor a miel
Dans le prénom de Raphaël / En el nombre de Raphaël
Je les murmure à mon réveil / Las murmuro al despertar
Entre les plumes du sommeil / Entre las plumas del sueño
Et pour que la journée soit belle / Y para que el día sea bonito
Je me parfume Raphaël / Me perfumo con Raphaël

Peau de chagrin, pâtre éternel / Piel de zapa*, pastor eterno
Archange étrange d'un autre ciel / Arcángel extraño de otro cielo
Pas de délice, pas d'étincelle / Ninguna delicia, ninguna chispa
Pas de malice sans Raphaël / Ninguna malicia sin Raphaël
Les jours sans lui deviennent ennui / Los días sin él se vuelven tristeza
Et mes nuits s'ennuient de plus belle / Y mis noches se aburren de lo lindo

Pas d'inquiétude, pas de prélude / Ninguna inquietud, ningún preludio
Pas de promesse à l'éternel / Ninguna promesa de eternidad
Juste le monde dans notre lit / Sólo el mundo en nuestra cama
Juste nos vies en arc en ciel / Sólo nuestras vidas en arco iris

Raphaël a l'air d'un singe / Raphaël parece un mono
Mais ses paroles sont de velours / Pero sus palabras son de terciopelo
De sa voix grave / Con su voz grave
Et de son regard sans détour / Y su mirada sin desvíos
Quand il raconte / Cuando cuenta
Quand il invente / Cuando inventa
je peux l'écouter / Puedo escucharlo
Nuit et jour Hmm / Noche y día

Quatre consonnes et trois voyelles / Cuatro consonantes y tres vocales
C'est le prénom de Raphaël / Son el nombre de Raphaël
Je lui murmure à son oreille / Se lo murmuro en su oído
Ca le fait rire comme un soleil / Y le hace reir como un sol

* Peau de chagrin, en español Piel de zapa, es una novela de Balzac cuyo protagonista se llama Raphaël de Valentin.

domingo, 16 de diciembre de 2007

De azul vestías tú

LOS RODRÍGUEZ: LA MIRADA DEL ADIÓS

Queridos renacuajos, es domingo por la tarde y, rodeada de aburridos apuntes de gramática alemana, quiero hacer un alto en el camino para reflexionar en el odioso ambiente que se respira a estas horas de la semana. Vamos a intentar hacer una carambola cibernética, estrictamente basada en hechos reales.

De vez en cuanto me baila una frasecilla en la cabeza y tarareo una canción de Los Rodríguez, La mirada del adiós. Es curioso pero esa canción me viene a la cabeza una y otra vez desde hace años y he pensando miles de veces en el significado de ese arranque tan genial: Cuando me di vuelta ya no estabas, yo sólo buscaba la mirada del adiós. Siempre te escapabas y no hubo ni siquiera esa mirada del adiós entre los dos.

Andrés Calamaro tiene un defectillo... y es que a veces es un poco cansino. Entiéndanme, el argentino es genial (que no un genio) pero cuando te lanza un doble lp y apenas un año después te vuelve a lanzar un ¡quíntuple! cd y a eso le sumas la reedición de sus 3 primeros trabajos y un disco de tangos y canciones populares... Pues una coge "calamaritis", que es un mal que te impide acercarte a él durante tiempo, hasta que un día, de repente, por sorpresa, descubres que te has curado y quieres oir algo de él o recuerdas que tenía una canción que te encantaba. Y lo retomas pero con cuidado, para no recaer, escuchas un lp llevadero (Honestidad brutal), algo de Los Rodríguez (evítese cualquier hit insufrible tipo Hace calor o Canal 69) y te reconcilias con el argentino.

El caso es que Andrés hace grandes canciones y de vez en cuando, al menos a mí me pasa, te salpica una frase redonda como la que hoy nos ocupa. Ignoro si es suya o de alguno de sus compinches, o si está extraída de algún otro autor, la cuestión es que estas palabras son BRUTALES... Cómo captar en cuatro palabras algo tan impalpable e intenso como un sentimiento, una percepción o toda una historia de amor resumida en un gesto: la mirada del adiós. ¿Alguien no ha sentido alguna vez que hacía algo o miraba a alguien por última vez en su vida? ¿Alguien ha experimentado alguna vez esa mirada tan especial? O lo peor, darse la vuelta y ver que ya no hay nadie, saber que esa mirada no está y que la historia ha terminado para siempre; como bien reclama Calamaro, todos tenemos derecho a la mirada del adiós. Esa manera especial de mirar que tiñe luego los recuerdos de sepia o blanco y negro.

Vamos ahora con la pirueta. Estaba yo un día navegando en la red, aburrida, y se me ocurrió teclear "la mirada del adiós" en Google, un divertimento que me llevó a la web oficial de Pedro Almodóvar, en la que se explican ampliamente todas sus películas. Y La mirada del adiós aparecía, oh dios mío, como epígrafe en mi película preferida del manchego: La flor de mi secreto. Probablemente una de las más normales que ha hecho en su colección de despropósitos, una historia de amores y desamores sencilla, en la que las amigas se engañan, los maridos se desenamoran y los gorditos acaban enamorados hasta las trancas de las chicas guapas. A Marisa Paredes está a punto de abandonarla su marido y así explica el propio Almodóvar la escena de la ruptura:

Los escalones que le alejan de Leo suenan como campanas que tocan a muerto. Y eso es lo que anuncian, la muerte de su amor.
Recostada en la esquina del descansillo, Leo escucha paralizada el sonido de las pisadas de Paco. Una a una, escalón por escalón, hasta llegar a la calle.
Es la mirada torrencial del adiós.
No quise quitarle un solo fotograma, un solo peldaño, una sola lágrima. A partir de ese instante Leo y Paco caminan en direcciones opuestas.



Im-presionante ¿no?














Estos días he vuelto a pensar en la dolorosa mirada del adiós y la mala costumbre que tenemos de bajar la vista cuando la otra persona tiene derecho a ver nuestros ojos en ese momento. Pero claro, es más fácil desviar la mirada y centrarse en, por ejemplo, vigilar dónde ponemos el pie para dar el siguiente paso mientras caminamos. Al fin y al cabo, se trata de seguir andando.

Para terminar, ya que he enlazado con La flor de mi secreto, aprovecho para compartir otra frase que me viene muchas veces a la mente, que está en el fantástico guión de esta película. Toda ella está plagada de guiños a los clásicos y uno de los más emotivos es el empleado por Juan Echanove, parafraseando a Bogart en Casablanca, para declarar su amor (algo antiguo y torpón, de los de antes) a Marisa Paredes. Cuando Ilsa le pregunta a Rick si recuerda la última vez que se vieron, él contesta: Recuerdo perfectamente ese día (era el día que los alemanes ocuparon París). Los alemanes vestían de gris y tú de azul.

Cuando a Marisa Paredes la abandona su marido, se lanza a la calle con la intención de suicidarse de alguna manera, andando sin saber muy bien a dónde ir. Se pierde en una multitudinaria manifestación de estudiantes y entre la muchedumbre, a punto del desmayo, Echanove la recoge y la lleva a su casa. Ella viste de azul. Tiempo después, tras cenar juntos pasean por la preciosa Plaza Mayor de Madrid y él le dice a ella, con esa mirada inconfundible del gordito enamorado: De azul vestías tú el día en que huyendo de tu vida te chocaste con la mía.

GUAUUUUUUUU... sobran las palabras. :'')

martes, 11 de diciembre de 2007

Corte y confección

JOAQUÍN SABINA: DE PURÍSIMA Y ORO



Hay quien dice que este TEMAZO de Sabina equivale a una clase de historia de España. Me sigue poniendo los pelos de punta aunque la he oído más de 300 veces.

Con ustedes, el Madrid de la posguerra. Dedicada a Manolete.


Y la Dumont sigue sin dar más de sí. :)

Joaquín Sabina: De purísima y oro
(19 días y 500 noches - 1999)




Academia de corte y confección,
sabañones, aceite de ricino,
gasógeno, zapatos topolino,
“el género dentro por la calor”.

Para primores galerías Piquer,
para la inclusa niños con anginas,
para la tisis caldo de gallina,
para las extranjeras Luis Miguel.

Para el socio del limpia un carajillo,
para el estraperlista dos barreras,
para el Corpus retales amarillos
que aclaren el morao de las banderas.

Tercer año triunfal, con brillantina,
los señoritos cierran “Alazán”,
y, en un barquito, Miguel de Molina,
se embarca, caminito de ultramar.

Habían pasado ya los nacionales,
habían rapado a la “señá” Cibeles,
cautivo y desarmado
el vaho de los cristales.

A la hora de la zambra, en “Los Grabieles”,
por Ventas madrugaba el pelotón,
al día siguiente hablaban los papeles
de Celia, de Pemán y del bayón.

Enseñando las garras de astracán,
reclinaba en la barra de “Chicote”,
la “bien pagá” derrite, con su escote,
la crema de la intelectualidad.

Permanén, con rodete Eva Perón,
“Parfait amour”, rebeca azul marino,
-”Maestro, le presento a Lupe Sino,
lo dejo en buenas manos, matador”-

Y, luego, el reservao en “Gitanillos”,
y, después, la paella de “Riscal”,
y, la tarde del manso de Saltillo,
un anillo y unas medias de cristal.

-”Niño, sube a la suite dos anisettes,
que, hoy, vamos a perder los alamares”-
de purísima y oro, Manolete,
cuadra al toro, en la plaza de Linares.

Habían pasado ya los nacionales,
habían rapado a la “señá” Cibeles,
volvían a sus cuidados
las personas formales.

A la hora de la conga, en los burdeles,
por san Blas descansaba el pelotón,
al día siguiente hablaban los papeles
de Gilda y del Atleti de Aviación.

lunes, 10 de diciembre de 2007

Lunes, completamente lunes

CHARLES TRENET: QUE RESTE-T-IL DE NOS AMOURS?

No, no es París, es Madrid.
Feliz lunes, hoy la Dumont no da para más. :)







Que reste-t-il de nos amours? - Charles Trenet (1942)

Esta noche el viento que golpea mi puerta
me habla de amores muertos
ante el fuego que se apaga.
Esta noche es una canción de otoño
en la casa que se estremece
y yo pienso en los días lejanos...

¿Qué queda de nuestros amores?
¿Qué queda de aquellos hermosos días?
Una foto, una vieja foto
de mi juventud.
¿Qué queda de las dulces notas de amor,
de los meses de abril, de las citas?
Un recuerdo que me persigue
sin cesar.

Felicidad marchita, cabellos al viento,
besos robados, sueños cambiantes.
¿Qué queda de todo eso?
Decídmelo.

Un pueblecito, un viejo campanario.
Un paisaje muy bien escondido
y en una nube el rostro querido
de mi pasado.

Las palabras, las tiernas palabras que se susurran,
las caricias más puras,
los juramentos dentro del bosque,
las flores de perfume embriagador
que aparecen en un libro,
todo ha desaparecido.
¿Por qué?


PD: esta canción abre la película Besos robados de Truffaut, que coge el título (Baisers volés) de su letra. Para nota. ;)

martes, 4 de diciembre de 2007

Sal, pánico, sal

NACHO VEGAS: LA NOCHE MÁS LARGA DEL AÑO


En el norte llaman Viento Sur al que aquí llamamos Poniente, ése tórrido y criminal que en verano no te deja respirar, que te asfixia y te coge del cuello como un puño invisible. Dicen que ese viento vuelve locas a las personas y les incita a cometer crímenes.

Sentado en la arena, mira al infinito, que es lo mismo que mirar a su alrededor y no ver nada. Dicen que la de San Juan es la noche más larga del año pero su San Juan personal llegará en esa oscuridad, llena de Viento Sur, esperando que nunca llegue el final. Desde lejos, la imagen de su espalda se funde con la del agua de tintes verdosos, o quizás es que se está sumergiendo poco a poco, para dormir en su fondo como un viejo zar...

Pues eso, una canción triste para un día de sol. Ahora que nada espero y que no hay nada ya que añorar.




NACHO VEGAS: LA NOCHE MÁS LARGA DEL AÑO
(Desaparezca aquí, 2005)


Ven, viento del sur.
Ven y hazme fuerte.
Ven y líbrame al fin
de esta hora al acariciarme.

Déjame que decida
que la vida fue el único error.
Déjame a mi suerte
que no hay muerte si no hay también perfección.

Y sal, pánico, sal,
sal de mi mente.
Nadie nos prometió
vivir eternamente.

Bajo sábanas blancas
sé que guardas tu pobre interior,
como en una mudanza
hacia un sitio que te han prometido mejor.

Y es que hoy va a ser
la noche más larga del año,
y la quiero vivir como si en realidad
no tuviera que asistir a su final.

Y sal, sangre, sal,
sal de mi cuerpo.
Sal y vuelve a entrar
anegada en venenos.

Ahora que nada espero
y que no hay nada ya que añorar,
ahora hasta el mismo cielo
me acompañará en la cuenta atrás.

Y hoy va a ser
la noche más larga del año,
y la quiero vivir como si en realidad
no tuviera, no, que asistir a su final.

Y hoy va a ser
la noche más larga del año,
y la voy a vivir con amor y absurdidad.
Ya estoy listo
para el más puro final,
el más puro final.

jueves, 29 de noviembre de 2007

Algo que nunca existió

MAMÁ: CHICAS DE COLEGIO

Es curioso, esto de las canciones, la música y la fibra sensible en general. ¿Qué hace que te estremezcas al oír algo que alguien canta a millones de años luz de ti? ¿Qué nos hace asociar recuerdos que nunca existieron a canciones que nunca sonaron cuando estábamos ahí? Es extraño, muy extraño y a la vez, fascinante.

Yo no conocí a Mamá cuando eran famosetes. Calculo que cuando ellos grabaron su hit Chicas de colegio, allá por el 81, yo estaba aprendiendo a leer, con lo cual no era una de esas adolescentes con carpeta llena de fotos a las que cantaban. Sí es cierto que cuando los descubrí, la primera vez que la movida se re-descubrió, yo era una chica de colegio pero ya hacía tiempo que los Hombres G no pegaban y eran más bien años de camisas de cuadros, de pelis de River Phoenix y de Brandon y Brenda. Vamos, que para entonces José María Granados y los suyos empezaban a ser viejas glorias, aunque creo que todavía grabaron un lp en los 90.

El caso es que cuando escucho la voz de Granados algo me pellizca un poco por dentro y me sorprende mucho ver que es una mezcla de nostalgia y tristeza, de una época que no viví y un ambiente que nunca conocí. Porque para mí Mamá, al igual que Nacha Pop, es Madrid, son calles grises de risas despreocupadas, de "minis" en Bilbao o Moncloa y demás historias que sólo la juventud capitalina conoce. Nosotros en esos tiempos manejábamos otros términos: Xúquer, Descaro, playa, cubalitro, pelarse las clases, etc. Y tampoco sonaba Mamá, como ya he dicho.

Entonces, ¿por qué diablos Granados me resulta tan dolorosamente cercano? Supongo que me recuerda precisamente a esa ciudad a la que nunca pertenecí, sólo de refilón y por vínculos familiares. ¿Han sentido algunas veces dolor al caminar por una calle, sin saber por qué? A mí me sucede cuando voy a Madrid y eso me crea una especie de amor/odio hacia la capital. Porque viví allí un tiempo pero no pudo ser para siempre; porque allí guardo muchos recuerdos y sin embargo, no me siento arraigada; porque allí tengo, en fin, familia a la que nunca veo pero mi infancia está inevitablemente unida a ellos. Sobre todo, porque sé que dentro de unos años, no quedará nada que me una a esta ciudad.


Y Mamá entra en todo esto, como la banda sonora de lo que nunca existió. O quizás, quién sabe, sea sólo nostalgia por la adolescencia, que cada vez me queda tan lejos.

Estos días me he vuelto a encontrar con José María Granados y me ha sucedido de nuevo, otra vez a estremecerme. Esta vez ha sido como ver a un viejo amigo y tener esa sensación de que no ha pasado el tiempo, sabiendo a la vez que todo es diferente. Lleva ya unos 4 trabajos en solitario y sigue conservando, además de su encantadora voz nasal, la misma filosofía sencilla para hacer canciones agradables. Sentimental y muy próximo, no tiene ningún complejo para hacer prácticamente lo que hacía hace 25 años y sin embargo ahora suena muy adulto, como muestran las dos canciones que se pueden bajar en el link que pego a continuación: Ladrona y Guárdame un sitio.

http://www.rockindiana.biz/jmgranados/index.html

Cuando digo adulto me refiero a ver las cosas con otro punto de vista y destilando ese toquecito de tristeza, al ver los años que han pasado. He rescatado un video de cuando Mamá estaban en plena efervescencia, cuando formaban parte del club de los "babosos" junto a los Secretos y Hombres G. Hay quien dice que llegaron o muy pronto o muy tarde, lo cierto es que fueron la Cenicienta del baile y su chispa se apagó enseguida, pero cuando veo esta actuación, me doy cuenta de que ellos eran los que me gustaban cuando yo era chica de colegio. Los chicos sanos, pelín raritos pero buenas personas, no demasiado pijos, con un punto de locura. Me encanta ese cantante superenergético y vitaminado, esas pintas extrañas y esos chicos en cuyas miradas se veía todo el futuro por delante.

lunes, 26 de noviembre de 2007

Quiero hacértelo muy...

PEREZA: TODO

¡Hay que ver cómo se pega esta canción! Pues resulta que este finde íbamos unas cuantas mujeres en un coche y rememorábamos este tema de los modernetes Pereza y se me ocurrió decir "quiero hacértelo muy dentro" en lugar de "quiero hacértelo muy lento"... No vean la que se armó... Y tampoco le veo la gracia, la canción no es Neruda precisamente, bien podría haber dicho eso pero bueno, me llevé unos cuantos minutos de burlas y una explicación de que es un tema romántico. Juas. En sábado por la noche todo está permitido.

Hoy la he rescatado y la jodía se pega sin que puedas resistirte. Llevo horas cantando eso de "todo, todo, todo, todoooooooo" y el caso es que no me disgusta. Hay más cosas, ciertos versos que me recuerdan cosas bastante próximas en estos momentos, pero eso pertenece a mi estricta intimidad. :)

El caso es que Todo no pasará a la historia de las grandes canciones pero se ha ganado un huequecito en el ranking de las canciones pegadizas "agradables". Que no van a ser tristes todas las canciones de lunes. ¡Y el vídeo es muy divertido! ;)


miércoles, 21 de noviembre de 2007

El pobre diablo enamorado



Ya, ya sé, aquí se trata de hablar de canciones, que no es un blog de cine ni lo pretende, pero es que he estado pensando mucho estos días en una de mis películas preferidas, entre otras cosas porque tengo que preparar una mini-exposición y la he elegido como tema. Y me han venido muchas ideas a la cabeza, a las que no dejo de dar vueltas, me rebotan constantemente y lo hacen, cómo no, de la mano de canciones. Historias mínimas, al igual que la que se cuenta en El Apartamento, una historia cotidiana en una ciudad llena de seres anónimos. Por eso quiero hacer un experimento: primero la peli y luego las canciones.

Esta obra maestra de Billy Wilder es la historia de un hombre gris y pequeño, enamorado de una mujer gris y pequeña, en una ciudad, en una oficina, llena de seres igualmente anodinos. Ni siquiera su jefe se salva. Como bien nos explica Wilder a través de la voz en off genial al principio, Nueva York es una ciudad llena de cifras abrumadoras: 8.042.753 habitantes que, tumbados en el suelo en línea recta llegarían desde Times Square a las afueras de Karachi, en Pakistán; una oficina que cuenta con 31.259 empleados y genera al año 5.3 miles de millones de dólares en pólizas. Piso 19. Sección W. Mesa 861. J..., ¡sólo este principio ya me parece una genialidad absoluta, cerrando el objetivo hacia el ser que va a protagonizar la historia!

A lo que nos ocupa. Para empezar, diré que llamar "comedia" a esta película me parece una de las inexactitudes más flagrantes que se han cometido con eso de "etiquetar" los productos para que los correspondientes departamentos de marketing trabajen más cómodamente. A mí parece una de las historias más tristes que he visto. Una de las virtudes que se le suelen atribuir, es que no hay buenos ni malos, quizás por eso no es difícil identificarse con estos personajes tan entrañables, porque en la vida no hay mejores ni peores, todos somos perdedores y todos nos merecemos respeto y cariño. Al igual que el increíble Jack Lemmon, capaz de provocarnos rechazo y ternura a partes iguales. Y la frágil señorita Kubelik (Shirley MacLaine), que nos parece simpática y no es más que una tonta enamorada que aspira a vivir como una señora.

La historia es bien sencilla. Un tipo, contable raso, presta su apartamento a los jefecillos para que estos lleven allí a sus ligues; incluso se ve obligado a dormir en un parque, pero todo vale con tal de medrar en la empresa. Un día, un jefazo le pide la exclusiva de la llave, prometiéndole un super ascenso. Y resulta que la mujer que el jefazo, casado, quiere llevar allí no es otra que la encantadora ascensorista de quien el oficinista está perdidamente enamorado, aunque éste no lo sabe. Ya he contado bastante. La película está llena de guiños metafóricos: el oficinista quiere que le trasladen a pisos superiores, porque eso significa un ascenso; la ascensorista sube y baja todos los días, pero vive en territorio de nadie, con la esperanza de subir algún día al corazón del jefazo y quedarse allí; los de arriba quieren la llave del de abajo; el de abajo quiere la llave del cuarto de baño de arriba (lo que supone que tendrá un despacho arriba); la chica se enamora del cabrón adúltero en lugar de hacerlo del chico bueno (esa durísima frase, "Oh Dios mío, por qué no podré enamorarme de un hombre como usted. Qué loco y qué bueno es usted."); los adúlteros ponen los cuernos a sus mujeres, pero sólo en el apartamento del pobre diablo ("¿Traes a todas las chicas aquí? ¡No! ¿Por quién me tomas? Soy un respetable hombre casado..."); los vecinos del pobre diablo creen que es él el que lleva una vida de juerga continua; en fin, todo lo que gira en torno al apartamento de Lemmon se resume con la frase que éste pronuncia en la memorable noche de borrachera en el bar: "He dicho que no tengo familia, no que mi apartamento esté vacío."


En fin, El Apartamento es un cuento urbano sobre la soledad; la redención que da el amor (porque Wilder no es del todo pesimista); la ambición que tenemos todos por subir, a alguna parte; la vida y el anonimato en las grandes ciudades; la compañía que no aporta nada; la ceguera que a veces nos impide ver a las buenas personas y nos lleva a enamorarnos de quien no nos causa más que dolor.

Ya en términos más cinéfilos, El Apartamento es un guión pluscuamperfecto en el que nada falla, todo está medidísimo y sin embargo es de una sobriedad absoluta, contándonos lo justo y necesario y combinando magistralmente la ironía con el drama, para que a uno se le quede esa sonrisa amarga y tristona que sólo saben crear los grandes genios. Como la archiconocida escena del espejo en la que, sólo con un plano, Lemmon se entera de lo que todos ya sabemos acerca de su enamorada. Y ella pronuncia la frase más triste del cine cuando él le da su espejo de mano y le dice que está roto: "Ya lo sé, me gusta así. Así me veo tal y como me siento". Ahora recuerdo, y cobran sentido, las palabras de Fernando Trueba al recoger su Oscar por Belle Époque: "I don´t believe in God, I just believe in Billy Wilder".

****

Bien, vayamos a las canciones.

Es curioso, que algunos boleros tienen letras increíbles pero como resulta un género tan cansino (en mi humildísima opinión), no les prestas atención hasta que no los canta otra voz, con otro estilo, o quizás un día te paras a escuchar y piensas "¿y esto es lo que llevo oyendo tantos años?". Redescubrí esta canción este verano, en la voz de Calamaro y la escucho más o menos cada semana, siempre busco un hueco porque me emociona, no lo puedo evitar. Algo contigo es la canción del amigo enamorado, el que no puede soportar estar cerca de su amiga porque en realidad se muere por darle un beso y amarla. ¿Hoy lo llamarían "pagafantas"? Quizás, el caso es que este tipo de historias han existido siempre y seguirán sucediendo, todos hemos sido Buddy y en otros momentos la señorita Kubelik, porque las relaciones entre seres humanos son así, te enamoras de quien no debes, se confunden los sentimientos y a veces no sabes cómo aguantarte para no gritarle a la persona que tienes al lado que tú eres lo que está buscando (¿es que no te has dado cuenta de lo mucho que me cuesta ser tu amigo?). Igual que Buddy-Lemmon y la señorita Kubelik, condenados a subir y bajar pisos sin estar nunca juntos...

Algo contigo - Andrés Calamaro




Y ésta es una canción de la mejor etapa sabiniana, cuando Sabina se dedicaba a explorar las miserias que encierran las ciudades, a todas las horas del día, y no sólo cuando ladran los perros del amanecer. Ciudadano Cero es una historia que nos han contado miles de veces, incluso aventuraría sin equivocarme que está basada en un hecho real publicado en algún periódico. Es la historia del Don Nadie (un individuo de esos que se callan por no hacer ruido, perdedor asiduo de tantas batallas que gana el olvido) que un día decide cometer una matanza para que todo el mundo sepa de su existencia, harto de luchar contra el anonimato que le asfixia en la gran urbe, con un grito desesperado: ¡ahora sabrá España entera mis dos apellidos! Y lo mejor que tiene esta canción es que está contada con tono de novela negra y en forma de monólogo, el que pronuncia el dueño de la pensión donde se aloja el sujeto, interrogado por el comisario. Ni un taco, ni un chistecito fácil de los del Sabina de ahora, pura crónica urbana que te pone los pelos de punta, en tiempos en los que los oficinistas americanos salen de una reunión y la emprenden a tiros contra todo el departamento. Oficinistas que trabajan en el piso 19, sección W, mesa 861...

Ciudadano cero - Joaquín Sabina



domingo, 18 de noviembre de 2007

Canción para tarde de domingo

MERCROMINA: EVOLUTION


Ha llegado, de repente, el invierno, con frío glacial, ropa de abrigo y amaneceres gélidos. Me encanta. :)

He sacado mis mantas y con ellas uno de mis discos favoritos para estos días y sin duda el más indicado para una tarde de domingo perezosa, en la que ya ha anochecido y fuera ha vuelto a caer la temperatura. Canciones de andar por casa es lo que algunos llaman un disco "conceptual" o al menos para mí lo es. Es decir, hay que escucharlo todo seguido, de una, y si puede ser, sin espacio de separación entre las canciones. Porque es todo un conjunto de melodías y la aterciopelada voz de Joaquín Pascual, hablando de amor, de calor, de espacios pequeños y confortables, de pijamas con olor a otra persona y de almohadas compartidas. Todo con el denominador común de un mundo acuático y extraterrestre, como la metáfora del universo que conquistan los enamorados, en el que sólo cabe dos personas.

Con Mercromina tengo el síndrome de "ya he vuelto a llegar tarde" y este disco no iba a ser menos. Nunca les presté excesiva atención cuando se formaron, me centré más en Chucho y apenas escuché un par de temas de la otra mitad de los Surfin. Siempre me parecía que Joaquín era un imitador malo de la voz de Fernando Alfaro. Me compré su primer disco, Acrobacia en una tienda de segunda mano (luego me enteraría de que era robado de un bar al que solía ir, qué cosas) por un precio irrisorio y apenas lo escuché un par de veces. Me compré en una oferta Canciones de andar por casa y Hulahop y pasó lo mismo. Un amigo me pasó el Bingo, que sigue sin gustarme mucho, y fui a verlos en directo. Entonces me enganché a En un mundo tan pequeño (yo siempre he sido facilona para esto de la música) y recuperé Hulahop, que empezó a gustarme, cada vez más. Una tarde decidí hincarle el diente a Canciones de andar por casa, que me parecía denso y extraño, hasta que empezó a sonar Evolution y no me pude apartar del altavoz, puse el repeat varias veces para que me envolviera aquella voz y aquello de no te gusta nada de lo que hay aquí, buscas vida extraterrestre; en mi nave tengo sitio, vámonos. Entonces lo entendí todo, la portada de la ballena, el misterio de la voz de Joaquín Pascual, el secreto de Mercromina y, en definitiva, la unión de los seguidores en torno al grupo que se quedó como el hermano tonto o el patito feo de los Surfin.


Durante meses trabajé con este disco en los auriculares, aislándome de lo que me rodeaba. Cayeron los demás, pero nunca me convencía Bingo. Hasta que descubrí más a fondo El libro de oro de la congelación o El buzo. Oh sí, había vuelto a llegar tarde. El último disco de Mercromina no me gusta y vi su concierto de despedida y siguió sin gustarme, pero tiempo al tiempo, llegaré tarde para enamorarme de sus canciones, seguro. De la misma manera que renegué del disco de Travolta, los vi en directo y me fui a mitad por miedo a caer redonda víctima de un ataque de aburrimiento, y doy por hecho que dentro de unos meses diré que me encanta. Porque me lo veo venir, ya me están seduciendo algunos temas. Y diré otra vez, "cielos, he vuelto a llegar tarde".

Bien, lo que no me pillará desprevenida es el invierno, porque junto a la mantita y los jerseis de lana ya tengo Canciones de andar por casa. Que vengan las tardes de frío y oscuridad y que se olviden de mí.

ACTUALIZACIÓN DE LUNES
Me desayuno con la noticia de la presencia de Travolta en mi ciudad, el 20 de diciembre (hmm... dos días antes de la fecha D), justo en la mañana en la que he decidido escuchar su disco como debe ser, con los auriculares en el metro y cruzando la huerta (un día es un día). Ahora sí, espero no llegar tarde. El efecto amor me gusta. :)



PD: Aunque la calidad de sonido es muy mejorable, este vídeo es un hallazgo. Travolta "regaló" al público este bis en Sevilla (los que fueron pacientes y no huyeron a lo margaret dumont). Gracias a whoever it is, quien lo ha colgado en el Youtube.

martes, 13 de noviembre de 2007

It´s only yeyé but I like it

ROCÍO DÚRCAL: CAMINO DE LA FELICIDAD

Ah... el yeyé...

Mucho antes de que Raphael fuera in y lo reivindicaran los frikis e hiciera dúos con Fangoria. Mucho antes de que en ciertos pubs mainstream sonara Drácula yeyé (lo prometo, ¡que me aspen si no es cierto!). Mucho antes de que se reconociera a Los Brincos como uno de los mejores grupos de nuestra historia. Antes, mucho antes de que se llevaran los vestidos de los 60 y Zara lanzara abriguitos estilo Audrey y las bakalatas llevaran chaquetitas estilo Jackie. Antes, en fin, de Cine de Barrio y mucho antes de que los 60 nos re-invadieran y se publicaran ediciones en cd de cientos de grupos hasta entonces descatalogados o perdidos en vinilos polvorientos en algún almacén de gran superficie.

Mucho antes de todo esto, queridas piltrafillas y sin embargo amigos, yo escuchaba yeyé en mi casa y me lo pasaba pipa (entonces lo llamábamos "música de los 60", sonaba algo y tus padres siempre, pero siempre, decían "yo bailaba esto en los guateques"). Y vayan por delante dos importantes aclaraciones en mi declaración de principios:

1. Ni antes, ni ahora, era ni soy una experta en yeyé. Que gracias a la red y a algunas fiestas he conocido cientos de grupos que jamás había oído pero vamos, que mis enseñanzas básicas han sido de lo más obvio dentro del género: Dúo Dinámico, Bravos, Brincos, Beatles y poco más. Lo que sonaba en mi casa, aunque eso sí, en mi casa sonaban muchas cosas, afortunadamente.

2. Todo esto no refleja más que lo cíclico de nuestra vida y nuestros gustos. Nadie nace iluminado por la varita de nada, simplemente recuperas discos que tus padres escuchaban, les preguntas cosas para enterarte de qué era aquello y como mucho, lees sobre el tema, te enteras de lo que algunos coleccionistas, que tienen tu misma edad, atesoran y recomiendan. Pero ya está. Tan sencillo como eso.

Por lo tanto, no es cuestión de ponerse purista ahora, que no lo he sido nunca. Yo escuchaba yeyé y sigo haciéndolo, porque me divierte a rabiar, porque es una de tantas cosas de décadas pasadas que me interesan (sí, yo me he leído todo Celia y todo Antoñita la fantástica, qué pasa) y porque esas canciones para mí suenan a tiempos mejores, a recuerdos, a mis padres, a cuando yo no existía y ellos eran un poco más felices, a sesión doble en el cine y a picú. Tampoco pienso entrar en diatribas políticas, no hay por qué aclarar lo evidente de aquel momento en España. Ellos eran más felices porque eran jóvenes. Y punto.

Por todo esto, cuando murió Rocío Dúrcal el año pasado yo sentí un pellizquito en mi corazón porque, de alguna manera, se iba parte del mundo de mi madre (quien, por cierto, era muy parecida a ella de jovencita) y por lo tanto, fue como si me la quitaran un poco, adelantando lo que espero que tarde muchos años en llegar. Lo mismo que le sucedió a ella con mi abuela cuando murió Lola Flores, sólo que entonces yo tenía 18 y no lo entendí. Hace ya años que me compré discos de la Dúrcal y pienso que es la mejor voz que hemos tenido, especialmente en el yeyé. Quizás su imagen me sigue pareciendo excesivamente cursi y edulcorada, pero su voz me parece insuperable, una maravilla.

Con todo esto, he recuperado uno de mis temas favoritos de ella, incluido en la película La chica del trébol, un melodrama ñoño sobre una chica pobretona de barrio que se hace pasar por rica para ligarse al pijo, que naturalmente la deja en cuanto sabe de sus humildes orígenes. Un cuento de hadas truncado pero con doble moraleja: no mentirás y ¿para qué aspirar a más de lo que eres, con lo feliz que estás en tu barrio pobre? Así eran también los 60, por eso sobra explicar lo obvio, como ya he dicho.

Y no lo puedo evitar, es que este temazo me pone de buen humor, me llena de energía positiva, me hace sonreir, me pone los pelos de punta... yo qué sé, me traslada a esos tiempos en los que nunca viví. Disfrútenla.

miércoles, 7 de noviembre de 2007

Mensajes al viento

EL ÚLTIMO DE LA FILA - EN LOS ÁRBOLES

Queridos amiguitos, ¿qué son los blogs, si no cartas al viento, con destinatario o sin él? Uno entra en la red y encuentra cientos, miles de millones de personas charlando sobre temas de lo más trivial o de lo más trascendente. Foros, comunidades, listas de correo, blogs, todo sirve para que personas que en su mayoría no se conocen se encuentren y debatan sobre todo lo debatible: las 10 películas de miedo que te han traumatizado, las 100 mejores canciones de todos los tiempos, qué hubieras hecho tú si fueras presidente durante el 11-M, trucos para arreglarte un sábado por la noche, cómo ligar, cómo follar, cómo largarte de casa por la mañana dejando a tu amante dormido, cómo evitar llamadas incómodas... En el fondo, y esto no es más que una humilde opinión expresada en uno de estos foros anónimos, todas estas comunicaciones que se tienden a diario, como los hilos de una telaraña, no son más que la muestra palpable de la soledad en la que vivimos inmersos, aunque estemos rodeados de personas que nos quieren.

Uno escucha una canción que le gusta y siente la necesidad de compartirla pero en esos momentos, sus allegados están trabajando o no tienen tiempo para atenderle. Incluso, puede que si lo hacen ni siquiera lo comprendan. La escritura siempre ha tenido una función terapéutica así que nos dedicamos a hacer uso de ella, a volcar todo lo que se nos pasa por la cabeza, en un soporte que es cómodo, rápido, que nos gusta visualmente y que, a pesar de garantizarnos el anonimato, no excluye que alguien nos lea y, oye, quién sabe, lo mismo compartimos pensamientos o ideas con otro solitario.

He recuperado estos días el Como la cabeza al sombrero y con él un temazo que tenía casi olvidado, que ha vuelto a ponerme el vello de punta, como hace años solía pasarme. En esta canción, el protagonista escribe cartas que son un grito desesperado lanzado a la nada, buscando un poco de cariño, esperando una respuesta que no llegará, pero el solo hecho de establecer esta comunicación unilateral ya alivia su pena. Manolo García da rienda suelta en esta letra a sus filias personales, como esa comunión con la Naturaleza en la que sólo ver el amanecer junto a la persona querida, chispas blancas sobre un rojo violento, ya cura todos los males y la tristeza. Y las cabañas, ese símbolo de protección, de aislamiento del mundanal ruido que tanto le gusta a García, y que yo comparto plenamente.

En resumen, En los árboles es una joyita en un disco que es como un paseo por el bosque, lleno de texturas, melodías, colores y secretos ocultos que merece la pena descubrir, con atención y calma.



EL ÚLTIMO DE LA FILA: EN LOS ÁRBOLES
(Como la cabeza al sombrero, 1988)


A veces escribo cartas para no sentirme atado,
para no aferrarme a remilgos que yo quisiera abolidos
de mi vida. De mi vida.

Y pinto de colores los sobres. En el remite soy un enigma.
Espero siempre una respuesta para sentirme querido
como los niños chicos. Como los niños chicos.

Mensajes que llegaran, papeles envolviendo una piedra.
Mensajes de cariño que rompìeran el cristal de mi cuarto.
Quién pudiese ingerir un fármaco precioso...,
Convertir en realidad todos esos sueños.

Cartas que me dijesen cosas bonitas
como que vendrás a maullarme de contraseña en la madrugada
bajo mi ventana. Bajo mi ventana.

Que corriéramos campo a través, a la luz de los fulgores del alba.
Chispas blancas sobre el rojo violento. Y que hiciésemos cabañas
en los árboles. En los árboles.

Mensajes que llegaran, papeles envolviendo una piedra.
Mensajes de cariño que rompieran el cristal de mi cuarto.
Quién pudiese ingerir un fármaco precioso...
Convertir en realidad todos esos sueños.

viernes, 26 de octubre de 2007

La más bonita del baile

SYLVIE VARTAN: LA PLUS BELLE POUR ALLER DANSER

Señoras y señores, una de mis canciones favoritas all time, una de esas que puedo escuchar cientos de veces seguidas sin cansarme. Esta canción sonaba en Radio 80 Serie Oro una tarde que yo iba con mi tío en su coche por Madrid, hace más de 20 años y fue él quien dijo "oh, me encanta, sylvie, la más bonita del baile", mirándome con un guiño. Hoy apenas nos hablamos pero ese recuerdo me viene a la memoria siempre que la escucho, cosas de la música...

Sylvie Vartan empezó con apenas 17 años, apuntaba maneras y confirmó su magnetismo juvenil en un dúo con Frankie Jordan en el Olympia, La panne d´essence, versión de un éxito anglosajón. Desde entonces se dedicó con fruición a la música y en menor medida al cine, llegando a ser una de las estrellas yeyé más populares de Francia, con legiones de admiradoras que copiaban su peinado, sus andares, su ropa. La Vartan alcanzó el cenit de su fama cuando se casó con el rockero gabacho por excelencia, Johny Hallyday. Años más tarde, Sylvie se reciclaría varias veces hasta llegar a ser una respetadísima estrella del rock, hoy en día es una especie de Bonnie Tyler en Francia, incluso su voz ha evolucionado de forma parecida. Siempre tuvo personalidad, es innegable, aunque nunca ha sido de mis favoritas. Por una parte, me parece demasiado agresiva y por otra, me chirrían los millones de covers que grabó de éxitos cantados en inglés. Ya, ya sé que era la moda en Francia pero algunos me resultan absurdos.

Sin embargo, en esta canción Sylvie está simplemente maravillosa. Un tono de voz dulce y una letra enternecedora (aunque por momentos rebuscada), escrita nada más y nada menos que por Charles Aznavour. Llega el fin de semana y quién no se ha arreglado para salir por la noche, esperando ser la más guapa del baile, esperando que el chico de sus sueños la saque a bailar, pour mieux évincer toutes celles que tu as aimées (para eclipsar a todas las que amaste antes).

Precisamente escuchaba yo ayer a Elkie Brooks con un viejo éxito del northern que alguien me prestó, He´s gotta love me, con aquello tan inocente de I check my lipstick/fix my face/see that every little thing´s in place/I´m ready/He´s gotta love me. Vartan hace algo parecido, deseando que su chico le arrugue el vestido de encajes que ha pasado tanto tiempo cosiendo, y que le despeine su peinado cuidadosamente arreglado. Y qué decir de esa manera camuflada de referirse a la primera noche juntos... Un temazo con sabor a guateque de nuestros padres y a días en tecnicolor.

En este vídeo que pego, Sylvie Vartan aparece más guapa que nunca, no he vuelto a ver una imagen suya mejor. Y ofrece una idea acertada de su fragilidad y su juventud, cantando con gran soltura para su edad y sin embargo, con una rigidez en los gestos propia de una debutante adolescente (¿y esos pies, que se escapan por momentos como queriendo bailar un twist?). Que lo disfruten y salgan a bailar este fin de semana. :)




SYLVIE VARTAN: LA PLUS BELLE POUR ALLER DANSER
(De la película Les parisiennes - 1964)


Esta noche seré la más guapa
para ir a bailar.
Para eclipsar a todas
las que has amado antes.

Esta noche seré la más tierna
cuando me digas
todas las palabras que quiero escuchar
murmuradas por ti.

Tengo la esperanza de que el vestido que he elegido
y he cosido, puntada a puntada,
será arrugado,
y los cabellos que he peinado,
serán despeinados por tus manos.

Cuando la noche cerraba sus alas
he soñado muchas veces,
que entre la seda y los encajes,
algún día seré la más bonita del baile.

Sólo tú puedes darme el aliento que le falta a mi vida
con un primer grito de felicidad,
si esta noche quieres hacer tuya la primavera de mis días
y el amor de mi corazón.

Para conocer la felicidad nueva
del primer beso,
sé que al inicio de los amores eternos
tengo que ser la más bonita del baile.

martes, 23 de octubre de 2007

¡Avalancha!

HÉROES DEL SILENCIO: CON NOMBRE DE GUERRA

Quién me ha visto y quién me ve. Si alguna vez he odiado a un grupo, ése ha sido Héroes del Silencio. Nunca he podido soportarles, ni a Bunbury tampoco. Pero pasa el tiempo y te das cuenta de que el tío es creativo como el que más, lo amas o lo odias, pero al fin y al cabo hace cosas que nadie más hace y su personalidad llena estadios incluso sin cantar. Bueno, ¿es que nadie odiaba las espinacas de pequeño y ahora las come? Pues eso. :)

Ésta es "la canción de la puta". Los odiaba profundamente pero en el verano del 91 una amiga me recomendó esta canción (una amiga bastante promiscua, por cierto, pero no es un juego de palabras, la canción va de una prostituta) y me encantó desde el primer momento. Curioso que tuviera este recuerdo aparcado en la memoria hasta que los Héroes se han vuelto a juntar y, oh dios mío, me he comprado una entrada para ir a verles a Cheste. Me he puesto al día con un recopilatorio y, oh dios mío, ¡me gustan! Debo estar madurando.

Aunque su estética me resulta desfasada y nunca me habría hecho identificarme con ellos, como tampoco me ha gustado nunca el rollo ampuloso y teatrero (siniestrillo y pelín garrulo) de sus puestas en escena y sus canciones. Habría preferido esta misma canción con una guitarrita y una voz queda, nada de gestos con las manos, pero es "su" canción y es su universo creativo. Lo respeto y cada vez me chirría menos.

Así que ahí va, Con nombre de guerra, la canción de la puta y el solitario triste. Y el sábado, bienvenidos al gran espectáculo del rock and roll... ¡¡¡¡AVALANCHA!!!!




HÉROES DEL SILENCIO: CON NOMBRE DE GUERRA
(Senderos de traición, 1991)


Entra despacio,
que nadie oiga tus pasos.
Mientras tanto,
si los nervios no traicionan
todo irá bien.

Dejemos los besos
para los enamorados
y pensemos en lo nuestro,
que por eso te he pagado;
aunque esta noche
sea solo mercancia para mí.

Dejo en tus manos
lo que hemos acordado
y la lluvia de hace un rato.
Ahora sólo
necesito descansar.

Y dejemos que los sueños
se apoderen del deseo,
recordemos que lo nuestro
se me olvidará un momento
aunque esta noche
sean sólo unos billetes para ti.

Pienso en los años
que llevas guerreando
con un nombre por bandera,
ahora sólo quiero oirlo una vez mas.

Y dejemos que lo cierto
sea lo que imaginamos,
recordemos que lo nuestro
todavía no ha acabado
aunque por esta noche
nos podemos despedir

jueves, 18 de octubre de 2007

Con el paso cambiado

SEÑOR CHINARRO - MILITAR


Y ésta es la historia de alguien que se levanta un día con el pie izquierdo y va a tientas entre el despertador, la ducha, el café, la ropa, el garaje, los atascos. Alguien que mantiene la lucha que todos mantenemos a diario y se da cuenta de que tiene el paso cambiado en el gigantesco desfile militar de la rutina diaria laboral, pero se justifica pensando que hay comer. Al fin y al cabo, de algo hay que vivir ¿no?

La historia de una persona que un día se parará a reflexionar sobre su vida y se dirá ¿era esto lo que yo quería?, pero volverá a levantarse a la misma hora y a ajustarse la corbata porque de algo hay que vivir y las facturas no perdonan, el estómago tampoco. O no, quizás un día se siente en el parque y mire a los niños y se deje calentar por el sol pálido del invierno, pero no se puede engañar, la lucha es otra y no basta con rechazar todo aquello en lo que se vive inmerso. Tampoco basta con ir a los conciertos de Señor Chinarro cantando yo no soy militar y creerse uno que está coreando un himno anti belicista.

La lucha debe ser clandestina y personal, atacando a la propia estructura desde dentro, consiguiendo engañar a todos y llevando el paso cambiado, pero sin dejar de desfilar. Perfecto, se dirá a si mismo, y sonreirá mientras a su alrededor sus compañeros se afanan por vivir sus vidas sin salirse del horario.

Esta es la historia de una persona que un día decide dejar viajar su espíritu a playas maravillosas, en días soleados en los que nada puede ser triste, velando sus ojos con una sombra de misterio y felicidad. Mientras no deja de teclear y alguien comenta este tipo últimamente rinde mucho...



SEÑOR CHINARRO - MILITAR
(El mundo según... - 2007)


Todo hoy se va a volver contra mí.
Creo que me levanto
siempre con el pie izquierdo.
Un zapato ha ido solo a parar
al mismísimo centro
de la cama debajo.

Y la leche está hirviendo,
se quemó la tostada.
¿Para qué tanta prisa?
¿Para qué la corbata?
Todo por la comida,
todo por una cama.

Todo hoy se va a volver contra mí.
Creo que me levanto
y no es más que un sueño.
Suenan las cornetas en la ciudad.
Todos oyen campanas,
todas desafinadas.

Y la leche está hirviendo,
se quemó la tostada
¿Para qué tanta prisa?
¿Para qué la corbata?
Todo por la comida,
todo por una cama.

Yo no soy militar.
Y en cualquier desfile
mi paso cambiado siempre irá.
Yo no soy militar, no.
Yo no soy militar.

Hoy he preferido tomar el sol.
Cualquier cosa que diga
se utiliza en mi contra.
Se me juzgará como un desertor
y es que mi lucha es otra,
y es que mi lucha es otra.

Es la que yo me invento.
y que a nadie interesa.
En ella solo habrá un muerto,
pero pido clemencia
y me siento en el parque
más o menos tranquilo,
viviré un día más.

Y en cualquier desfile
mi paso cambiado siempre irá.
Yo no soy militar, no.
Yo no soy militar.

martes, 16 de octubre de 2007

Empezar con otra vida

LOS PLANETAS - LÍNEA 1*

Ésta es la historia de alguien que vuelve a levantarse en la misma oscuridad que se repite día tras día, la que sucede a la claridad de la noche cuando todo parece brillante y el falso amor surge a flor de piel. La historia de alguien que encadena fracasos y siente demasiado dolor de cabeza para trazar una línea recta con su vida. La luz del sol es horrible cuando no quieres mirarla y entrecierra los ojos y apenas se ve una raya azul en ellos, un pequeño destello de miedo, arrepentimiento y autocompasión. Los patrones se repiten y quizás ha llegado el momento de preguntarse hacia dónde camina pero todos los días son idénticos cuando uno mismo falsea la respuesta a esa pregunta.

Fuera llueve y a su cabeza vienen imágenes de días en tecnicolor, cuando su vida estaba bajo control y se pregunta a dónde ha ido todo, a dónde han ido a parar la sensatez y la risa. Porque lo de la noche anterior no era una risa, era un espasmo, algo ficticio que se congeló al día siguiente, cuando pensó dónde estaba y con quién estaba.

Y sólo tiene fuerzas para desear que pase pronto un día que marca un agujero negro en el calendario, ojalá llegue pronto la rutina, se dice, y no tenga motivos para salirme de ella. Bendito despertador, mesa de trabajo, horarios, coche, comida, clases... da por buena cualquier cosa que le marque los límites, que atonte su mente para que no pueda pensar. E intuye con terror que a lo lejos se entrevé un nuevo día con su noche, de nuevo idéntica a las demás, y volverá a salirse al arcén persiguiendo la luz del alba, para volver a hundirse en una habitación en la que las persianas impiden que entre la luz.

Buscará con la mirada enferma en las paredes la línea que debería seguir su vida, pero en las paredes de su celda nunca hay líneas rectas, sólo muescas con los días transcurridos, que suman años. Y volverá a pensar iba a hacerlo esta mañana, levantarme de la cama, comprar algo de comida y ordenar por fin mi vida...



*La imagen no corresponde a esta canción, es la portada del single Vas a verme por la tele pero me parece que ilustra este temazo perfectamente. :)

LOS PLANETAS - LÍNEA 1
(Una semana en el motor de un autobús - 1998)


Iba a hacerlo esta mañana
Levantarme de la cama
Comprar algo de comida
Empezar con otra vida
Pensé que sería lo mejor
Toda esta mierda se acabó
Voy a dejarlo de verdad
Ya no me gusta nada
Y ordenar por fin la casa
Y lavar estas dos mantas
Y recuperar mis discos
Y unas cosas que he perdido
Y después pensé:
Mejor que no
Y puse la televisión
Subí a pillar un poco más
Después de todo esto no está mal
Y después pensé:
Mejor que no
Y puse la televisión
Subí a pillar un poco más
Después de todo esto no está mal... no está mal
Iba a hacerlo esta mañana
Levantarme de la cama
Comprar algo de comida
Y ordenar por fin mi vida

miércoles, 10 de octubre de 2007

Écoute ma voix

SERGE GAINSBOURG - L´EAU À LA BOUCHE

Cosas que hacer en un puente:
1. Trabajar en el ordenador incansablemente
2. Pedalear en la bici estática incansablemente
3. Ver otra vez El apartamento
4. Celebrar un cumpleaños con cena y copa
5. No fumar

Cosas que se han realizado:
1. Trabajar en el ordenador, a intervalos
2. Leer de nuevo, en una noche, Sushi para principiantes
3. Empezar a leer Al este del Edén
4. Engancharme a 2 aventuras gráficas: Zak Kracken y Sam & Max
5. Ir de compras
6. Celebrar un cumpleaños, con ánimos bajo cero
7. Fumar. Aunque menos de lo normal


Y de fondo... Monsieur Gainsbourg. Hay dos maneras de escuchar a Serge Gainsbourg. Una es con los auriculares puestos o con traducción de letras en mano, intentando captar todos los matices de unos textos auténticamente geniales, propios de la figura más sobresaliente de la cultura francesa del siglo XX. La otra manera es dejándose llevar por melodías, acordes y por supuesto, su voz, pastosa, pegajosa, dulce y áspera como la lengua de los gatos. Hoy opto por dejarme acariciar por él.

Ya vendrán tiempos mejores. Hoy es sólo una excelente banda sonora para la mitad de una semana rara. Para una vida rara. Me dejo envolver por él, su voz, esa instrumentación a lo Mancini, su apostura de canalla. Je t´en prie, ne sois pas farouche...



PD: parafraseando al propio Serge, "dejo de fumar... cada cinco minutos"

viernes, 5 de octubre de 2007

Cositas de la realidad

TOMASITO - AGRADECIDO (1994)

Alegría pál cuerpo, ¡que es viernes y hasta el miércoles no se curra! Oleeeee... Otra buena noticia es que he aprendido a colgar canciones en el blog, ariquitáun, que ya no dependo del youtube pá compartir mis cositas, que no que no que no...

Y va y me encuentro con que el Tomasito viene a Valencia el 18 de octubre, en una noche en la que todos los indies huirán a ver a los Wedding Present, y nos quedaremos sólo unos cuantos juerguistas dispuestos a seguir a este tipo que es la única figura que en los últimos meses me ha "fascinado" sobre un escenario. Que sí... Un tio con cuerpo de lagartija, un gitanillo flacucho (¿a quién me recuerda? hmm....) con carisma de showman que se divierte últimamente con el G5 (ahí es ná, con el maestro Kiko). Y va y resulta que el tío ha hecho televisión con Lola Flores y ha taconeado en Calle 54 y es un virtuoso del cante y encima es un cachondo que mezcla AC/DC con flamenco, que canta rap por bulerías... Toma, toma y toma. Toma sitio, Tomasito.

Así que buscaba un temita para entretenerme y quitar el cartel de "se vende" del blog y me sale éste, Agradecido. Cuando lo escucho... joer, ¡¡que es una versión de Rosendo!! Conocí esta canción por otra versión de Los Nikis, luego el original, y resulta que el Toma-sitio lo hizo hace 10 años. ¿Y ese disco, Cositas de la realidad, que encargué en la Fnac y nunca llegó? Aaaaaay... nadie te va a alcanzar, no tienes rival.

Acabo con una frase que le he robado a Diego Manrique, gracias a un crítico cibernético, sobre este sujeto esmirriao y cautivador donde los haya: Hay conciertos que se salvan gracias al telonero. Aguantamos poco a Tears for Fears, pero si Tomasito no hubiera actuado antes, habríamos soportado menos aún.

Ale, a disfrutar y disculpen la redacción caótica e inconexa. Son dos noches acumulando falta de sueño. ;)

lunes, 24 de septiembre de 2007

Paso al ansia de vivir

EL ÚLTIMO DE LA FILA - EL LOCO DE LA CALLE
Mi vida no es de nadie

¿Qué tendrán las ciudades, que son un refugio y a la vez un agujero del que resulta imposible salir? Los que hemos crecido pisando asfalto sabemos bien la tristeza que encierran las calles y a la vez lo maravilloso que puede ser desaparecer entre ellas, decidir pasar desapercibido entre personas que no hemos visto jamás. No hablo de ciudades pequeñas, hablo de urbes lo suficientemente grandes como para que uno pueda no cruzarse con nadie conocido en varios días. A la vez, urbes lo suficientemente grandes para que las personas se busquen y no se encuentren.

El Último de la Fila nace como un grupo marcadamente mediterráneo y muy urbano. Sus dos miembros se han criado en barriadas del extrarradio barcelonés y eso les lleva a crear, en sus primeros discos, un universo asfixiante de gente solitaria, carreteras y edificios. En Los Rápidos, Manolo García cantaba aquello de ruta del sur, corro hacia el infinito [...] quedan atrás las tardes de domingo, mi calle gris, mis amigos de siempre; muy lejos ya, tirado en la cuneta, se queda atrás mi mundo de ciudad. Desde principios de los ochenta García escribe textos a veces estrambóticos, siempre con un punto de claustrofobia, bien por la incomprensión del resto de la humanidad, bien porque su espíritu por entonces joven y rebelde, se ahoga entre el cemento y la rutina.

Lo mismo sucede en Los Burros, donde ya aparece Quimi Portet y afina un punto más en el surrealismo, introduciendo además un tono de acidez, ironía, amargura o llámese como se quiera. En unas composiciones que, en conjunto, resultan bastante irregulares, son capaces de gastar la broma de Huesos junto a canciones tan tristes como Portugal (explotan las calles y yo estoy aquí, mirando a la gente, soñando en volver. Las tardes de cine, ya no puedo más) o Disneylandia: Cuero negro y ganas de beber sin saber en qué barrio quedarte. Disneylandia, no existe ya para ti. No hay dinero, no, no saliste nunca de aquí.

Cuando nace El Último de la Fila, obviamente hereda todo este poso de sus fundadores, depurando un poco los fallos de las anteriores formaciones. Es decir, nos encontramos con canciones mucho más pulidas en las que cuidan mucho de que los alardes extravagantes de genialidad no desvirtúen el resultado final, como sucedía con temas de los mencionados grupos primigenios. Aún así, su primer disco, Cuando la pobreza entra por la puerta, el amor salta por la ventana, a pesar de contener joyitas, no acaba de sonar todo lo bien que a ellos les gustaría y tiene que llegar Enemigos de lo ajeno, perfecto de principio a fin, para darles el empujón comercial y decidirles a sacar un tercer LP con remezclas, bajo el poco original título de Nuevas mezclas. En él, junto a un tema inédito increíblemente bueno, aparece una recopilación de sus 2 primeros trabajos, en algunos casos con versiones muy mejoradas, como El loco de la calle o Dulces sueños.

Años más tarde, la rebeldía de Manolo García y Quimi Portet se convertirá en ecología y defensa de los derechos humanos y les llevará a cambiar las barriadas por bosques y paisajes en vías de destrucción. Ya en solitario, Manolo crea un universo propio lleno de misticismo, de palabras altisonantes y reminiscencias de culturas en desuso, mientras que Quimi opta por la experimentación y la ironía anti-establishment. Pero eso es otro post...



He escuchado cientos, miles de veces, toda la discografía de El Último de la Fila, especialmente en las tardes interminables de mi adolescencia. Me sé todas sus canciones de memoria, Rápidos y Burros incluidos. No sabría con cuál de las 2 versiones de El loco de la calle quedarme. En su grabación original, este temazo suena como era el grupo en el momento: desnudo, austero y desgarrador. En Nuevas mezclas se le añade brillo, colorido y se le despoja un poco de tristeza, aunque sigue siendo un canto a la desolación y a las ganas de gritar.

Quizás me quedo con la primera versión, en cuya letra la chica, huyendo de su soledad, busca el centro de la calle. Su puerta y su mirada siempre abiertas de par en par. Una mujer que sale a la calle y busca una mano que la coja, mientras el narrador de la canción se asfixia entre cuatro paredes, con deseos de salir a la calle y arrollar a todos con sus ansias de vida. Me sigue pareciendo estremecedor el grito: ¡Paso al ansia de vivir! En la segunda versión ella prefiere encerrarse para rumiar su soledad a solas, los ojos perdidos en el vacío, mientras él sigue buscando miradas a las que agarrarse. Dos personas que se necesitan con desesperación, casi con angustia, que lloran y se buscan pero no se encuentran. ¿Qué tendrán las ciudades...?

EL LOCO DE LA CALLE (NUEVAS MEZCLAS, 1986)

Pierdo mis defensas
en los recodos de la angustia.
Busco una mirada cada momento,
en todas partes.

Mi vida no es de nadie
ni yo le pido a nadie nunca
que haga algo que yo mismo
tampoco haría sin dudarlo.

Y solo sé que no puedo estar;
si tú te vas, mi casa voy a quemar.

Y ella está tan sola
que huye del centro de la calle.
Su puerta y su mirada
cerradas a canto y a cal.

Y sola, sé que no puede estar;
y ahora, sé que se perderá.

Y al final, sólo envidia y ambición;
y ya sé que sin buscar
no encontraré...

Paso al loco de la calle.
Paso al ansia de vivir.

Mi cuarto es tan pequeño
que nunca encuentro las esquinas.
Desde que tú te has ido
se ríe de mí la soledad;
te espero en los caminos
y te confundo a todas horas;
mientras estoy perdido
los niños me han dicho que lloras.

Y al final sólo envidia y ambición;
y ya sé que aunque busque
nunca encontraré...

Paso al loco de la calle.
Paso al ansia de vivir.

Paso al loco de la casa.
Paso al ansia de vivir.

miércoles, 19 de septiembre de 2007

Todo lo que necesito en este mundo

SURFIN´BICHOS - ABRAZO EN UN TERREMOTO




Oh sí, los Surfin´Bichos. Oh sí, Hermanos Carnales, el gran disco en el que nada tiene desperdicio, apenas un par de momentos.

Corrían los años 90, hacia el principio de la primera mitad. Corría mi adolescencia. Nirvana arrasaba, todo el mundo quería ser grunge y las camisas de cuadros molaban. Y de repente, hete aquí que Nirvana anuncia que actuará en Valencia, en nuestra ciudad donde por aquel entonces no estábamos acostumbrados a que nos visitaran las estrellas del rock (tampoco es que ahora lo estemos pero ya ha venido gente como Springsteen, poquet a poquet). De teloneros, unos chicos extraños, de Albacete, que cantan una canción que los 40 Principales decide programar. Sí, amiguitos, porque Fuerte! sonó en los 40, para los más desmemoriados aportaré un simpático dato: sonó al mismo tiempo que esa canción de Rico* tan pegadiza, Suerte y en mi clase había quien las confundía.

El caso es que tendrían que pasar unos años para que yo me hiciera con el disco, me lo prestó Miss Twinset en la facultad y me lo grabé en cinta, qué tiempos aquellos. De hecho, ella también lo tenía en una cinta y al acabar (ya sabeis, los discos duraban cerca de 45 mns y en las cintas de 60 siempre quedaba un hueco) lo había rellenado con trozos de La conjura de las danzas: Smiths, Animal Crackers, Lemonheads.... Snif....

Muchos más años después me enteraría de que los Surfin nunca tocaron en Valencia ese día, lo cuentan en su biografía, aunque hay gente que jura y perjura que les vio, al más puro estilo leyenda urbana de la mermelada y ricky martin.

Volvamos a La familia Lagarto. La portada de Hermanos Carnales fue catalogada como una de las más feas del 92 (y con razón) en uno de esos libros que se editaban con la crónica musical del año. Poco importa si ellos eran horrorosos o si nunca tocaron con Nirvana, qué más da. Hermanos Carnales te envuelve, es como una chaqueta que guardas con el paso de los años, incluso cuando ya no te la pones, pero cuyo tacto siempre resulta agradable y te trae buenos recuerdos a la cabeza. Hermanos Carnales es alucinógeno, claustrofóbico, dulce, amargo... todo lo que se pueda imaginar de una serie de canciones en las que se repiten obsesivamente metáforas bíblicas y se predica una especie de religión apócrifa, según la cual las miradas son como la mantequilla derretida, los hermanos fornican, los enamorados yacen como un charco en el suelo, los antiguos amores se convierten en fantasmas y todo está envuelto por un humo azul transparente.

Sería difícil elegir una canción de Hermanos Carnales. Recuerdo que la primera que me enganchó fue Efervescente y me sigue pareciendo entrañable eso de tu efervescente admirador está en el suelo, está temblando de emoción, de frío y miedo además de ser un tema super-bailable. En una práctica de maquetación probé tipos de letra con esa frase y el profesor me soltó un "joder, qué cosas más raras se os ocurren" cuando la vio. Luego me dejé seducir por Abrazo en un terremoto que me sigue pareciendo una obra maestra en el difícil género de las canciones de amor. Pocas veces (Alfaro lo haría más tarde con Revolución) se ha hablado del amor como eso que te coge las entrañas y te las retuerce sin dejarte casi respirar, con solo una mirada de la otra persona: hoy me ha tocado tu mirada justo encima de las tripas, una suave pincelada, mantequilla derretida [...] abrázame como si hubiera un terremoto. Pero Hermanos Carnales es como entrar en una tienda en la que todo te gusta, pienso en Fuerte! y Mi hermano carnal, tarareo esa joyita que es Ella y yo, me viene a la cabeza muchas veces la melodía de La estación de las lluvias. Es como abrir una Biblia por una página al azar y seguir como un dogma la primera frase que lees: ninguno sabe muy bien dónde va, ninguno sabe si es verdad, pero es su viaje de redención. ¿Y cuando descubrí que en cd había 2 canciones más? Creo que salté de la emoción: Mis huesos son para ti, siempre quiero estar harto de tu amor, sobran las explicaciones.


Esta semana me sorprendió, al sonar el despertador, la noticia de que en unos días llegará el otoño. Oh sí, el otoño. En mi mente "a finales de mes" quedaba lejísimos. Y casi sin querer volví a canturrear eso de ahora mismo puedo escuchar cada latido de mi corazón como el ritmo de una canción que nunca empieza a sonar, en otoño. Ayer tarde, por sorpresa, mientras fumaba un cigarro a escondidas en el trabajo, escuché una versión de Mi hermano carnal a cargo de De la Rosa y me ha vuelto a sonar mágica.

Así que he cogido Hermanos Carnales porque todo me llevaba a él y he comprobado, sin sorpresa, que la chaqueta de lana áspera sigue abrigando y que ninguna polilla la ha agujereado. Bien, he pensado, será un otoño cálido.

Continuará...




* Rico era el penoso grupo del primo de Antonio Vega, Nacho García-Vega, cuando se separó Nacha Pop. En su gira de reunión, este verano, recuperaron Suerte y fue muy triste verle cantar aquello...

jueves, 13 de septiembre de 2007

¡Al teléfono!



NATACHA SNITKINE - LE JEU DU TÉLÉPHONE
Bonsoir, c´est moi! Tu ne me reconnais pas?


Aaaay, qué tiempos, cuando te pasabas horas colgado/a del teléfono... Llegaba el fin de semana y te liabas a contarte chismorreos absurdos con gente a la que tardarías horas, o como mucho un par de días, en ver. Y las broncas de tus padres, la leyenda urbana de los que pagaban 100.000 ptas de factura y sus padres ataban el teléfono con un candado, las conversaciones en voz baja para que no te oyeran...

Llega el fin de semana, me he vuelto a resbalar por las escaleras y propongo una cancioncilla ligera de yeyé francés para pasar el rato, porque yo la llevo en el mp3 (mi mejor amigo, cada día más) del coche y no paro de escucharla. El tema habla de un juego, Le jeu du téléphone, que consiste en llamar a medianoche a la gente que conoces, en fin, cosas de la juventud sesentera... A la protagonista le atribuyen varias veces nombres que no son el suyo y que, bromas internas, son cantantes contemporáneas de ella: Jacqueline, Suzie... Hasta que por fin confiesa: C´est... Natacha!

Un divertimento (con una voz preciosa) para encaminar el fin de semana, que ya toca. Ah, y el video es de unos colgados gabachos que se dedican a hacer playbacks con canciones, no comments. Aunque me he reído en algún momento, aconsejo escuchar sólo el sonido. :)



PD: Y lo bonito que sería que cuando llamamos a alguien se partiera la pantalla en dos y saliera el careto del otro junto al nuestro... ¡Viva Confidencias a medianoche!