martes, 29 de abril de 2008

De ángeles y rayos

SEÑOR CHINARRO: LOS ÁNGELES

Ronroneando es el último LP de Antonio Luque-Señor Chinarro, que estoy descubriendo estos días y me va ganando poco a poco. A pesar de algunas malas críticas que he leído en blogs varios, a mí me parece que es un digno continuador de la serie iniciada con El rayo verde y El mundo según, aunque sí me parece, por ahora, el más flojo de los tres. Tiempo al tiempo. Ronroneando es una colección de canciones dedicadas en su mayoría al desamor pero, como dice su autor, sin caer en el ridículo y sin perder el sentido del humor.

Tras una noche de insomnio y un ataque voraz de virus febriles, no doy para mucho hoy. Únicamente quiero compartir mi favorita de momento, que es esta Los Ángeles con la que Luque abre el lp. Un inicio con toques ochenteros, sobrio a más no poder, y zas: un soplo de aire fresco por el colchón. Luque nos habla de la soledad con ese tono impertérrito que le caracteriza, buscando trocitos de tristeza en todos los rincones de casa y de la calle, sacándoles un poco de brillo para que no resulten tan sombríos. Cerré los ojos de ganas de verte, cuando noté que no estabas llegó el terror...

Esta canción te envuelve, te va abrigando, sube a medida que la pena crece. Y sin embargo, al final se intuye de nuevo el rayo verde... Estoy deseando verle en directo. :)

PD: otro día hablaremos de Tímidos y El teórico.



Señor Chinarro: Los ángeles (Ronroneando, 2008)

Un soplo de aire fresco por el colchón y al poco una quietud sorprendente. Bajo cero el silencio del refrigerador. Cerré los ojos de ganas de verte. Cuando noté que no estabas llegó el terror. Eché la culpa al alcohol que tomaba; a la pinta del Cierro, qué mala, por Dios. Estaba muerto de miedo y cantaba: ¿no tienen sexo los ángeles?
Te quitaste de en medio con rapidez, como la vez en que no supe nada. El aire helado, te fuiste y vino a traición, quedó divino y de muerte en mi espalda. No pude darme la vuelta o mirar atrás. Cobarde ante una pared desnuda y blanca. Por la mañana miré hacia el sol cegador y vi la vida mejor y no me gustaba. ¿No tienen sexo los ángeles?



domingo, 27 de abril de 2008

Freya, la guerrera



EXTREMODURO: PEDRÁ

Creceré como la mujer de 50 pies. Me elevaré y a mi paso destruiré edificios, pueblos, ciudades enteras. ¿Pero qué os habíais creído? ¿Que por bajar la guardia un rato había perdido la batalla?

Hoy no hay luz ni azúcar ni mermelada. Hoy soy Margo Chaning. Hoy soy una de las féminas que habitaban El paraíso de las mujeres de Blasco Ibáñez, un mundo de Gulliver en el que ellas dominaban a la especie masculina, claramente inferior. Soy Jane Eyre, soy Leonora, soy Catherine sin Heathcliff, soy Jo March tras cortarse el pelo. Soy Freya, la valkiria, la guerrera nórdica, la vikinga destructora y firme, la luchadora de ojos azules y pelo claro.

He pasado el invierno recargando energías, afilando las espadas y los cuchillos. Las noches han sido largas y oscuras, los días interminables, pero ahora vuelvo a la trinchera y estoy dispuesta a arrasar campos y carreteras. Os voy a arrancar el corazón y me lo voy a comer con un gesto de asco, os voy a dejar sin luz y sin fuerzas y me reiré cuando vengais a mí, implorando perdón.

A mí no me para nada ni nadie. Ni las llamadas a destiempo, ni las presiones con dinero de por medio, ni los toques de atención de los superiores, ni los pagos imprevistos, ni las hormonas, ni las malas palabras, ni la Cibeles acordonada. Yo me río de todos vosotros y de mí primero.

Multiplicaré mi estatura por diez y sobresaldré por encima de las casas. Sereis insectos a mi paso. Ya deberíais conocer la destrucción que es capaz de provocar mi ira. Proferiré un grito de guerra estremecedor...

Y VERÉIS EL RESURGIR PODEROSO DEL GUERRERO.



No me importa que me claves, como a un Cristo, en la pared,
ten cuidado no me falte de comer.

Tú me agarras, yo te empujo
y no me hace falta más,
con tu flujo me alimento de mamar.

He aprendido, de estar solo,
a llorar sin molestar
y a cagarme en los calzones y a dudar.

La verdad sólo tiene un sentío,
no me obligues a engañar,
si te crees toas mis mentiras, que vacío debes estar.

Bomba. Bomba. Bomba... Eres tu pa mí.
No sé ni cuantas noches llevo ya sin dormir,
arráncame las uñas de los pies.

Morir sólo una vez, va a ser poco para mí,
el diablo me ha cogido miedo y no me deja entrar.

No creas que estoy huyendo
si me ves retroceder, espera,
que estoy cogiendo carrera;
desafiar la perspectiva del fracaso
a la que estamos: condenados.

Me estoy reformando, te miro, me hincho,
me tiro a los cactus desnudo
pero no me pincho.

Me estoy reformando todas las mañanas
y ahora hago siempre todo
lo que me da la gana.

Y saborear,
si tú le das, todo tiene sentido;
y al despertar
te voy a contar cositas al oído.

Vuelo hasta una mancha en la pared,
me vuelvo ajeno a todo
y me sobran hasta mis propios pies.

Deja de perseguir a las moscas por el techo,
no ves que no me entero
de qué mierdas estas hecho.

Tampoco es que me importe, no sabía que decir,
por mí puedes quedarte
tú conmigo y yo sin ti, sin ti.

Y pa cara perro: yo, ¿Qué te juegas?
vuelve a darme la razón: y te la ganas.
Y pa cara perro: yo, ¿Qué te juegas?
vuelve a darme la razón: y aquí la cagas.

Si quieres que yo te quiera, chungo aunque me des dinero,
pues yo no meto la lengua en esa mata de pelo.

Si quieres que yo te quiera, lo vas a tener muy crudo,
pues yo no meto la lengua en ese chocho peludo.

Por volver como eres,
por volver como somos,
por la inmensa sonrisa de tus cansados ojos,
por volver donde alguien te quiere sin que vuelvas,
por poner a los mios con un poco más de luz.

Cuando su mirada se ha cruzado con la mía.
saltó sólo una chispa y prendieron tantos fuegos,
que se fué la luz del día,
arrasamos los bosques,
también ví como ardían
los nidos en los postes.

Me voy a recortar en punta las orejas
y me voy a echar al monte a aullar entre la maleza,
volver no dudaría, ahora soy yonqui a mi manera,
ya no quiero tu amnistía, puedo morir donde quiera.

Salto montañas, no paro ni a mirar p`atras,
quítame el precio y la fecha de caducidad,
yo ya no me escondo, ya no me tengo que agarrar,
como vosotros: presos de lo convencional.

Cada mañana, me tiro de la cama,
buscando una razón;
muy despacito, me pongo los calzoncillitos
y estoy mucho mejor,
que pena no estuvieras
para ver el cuerpo que me dió dios.

Busco colillas, me saco las almondiguillas,
¡otro ataque de tos!
no recuerdo nada, ¡ostia, anoche que pasada!
aquello no era yo;
qué pena no estuvieras
para ver la marcha que me dió dios.

Y ya nunca más
volverán mis ojos a ver tus ojos y tu mata de pelo
y allá desde lo lejos
van llegando los viejos recuerdos, en ráfagas lentas de viento.

Y ya nunca más
volverán mis ojos a ser tus ojos y mi mente un vertedero
y allá desde lo lejos
van llegando los viejos recuerdos, tan royéndome, por dentro.

Y verás el resurgir, poderoso, del guerrero,
sin miedo a las leyes ni a nostalgias;
y caer mil veces más y levantarme de nuevo,
sin más bandera que sus güevos.

Grito por dentro,
por fuera me hago el remolón,
me pongo a güevo,
entre la espada y la pared;
grito por dentro, Por fuera no me oigo ni yo,
no pasa nada:
se nos arrima el buen humor.

Acabo de nacer soy un bichejo más,
mi padre es Lucifer, mi madre una patá,
acabo de potar dentro de tu portal,
si no te vuelvo a ver: algo te va a quedar.

No te preocupes por mí,
que si te embisto no me acuerdo
y si me haces sonreir,
tiembla el mundo cuando muerdo.

Me sirven las aceras para almohada,
soy patrimonio de la humanidad,
yo estoy sólo como un perro y no puedo seguir tu pista,
tú en tu coche grande y negro, yo estripao en una autopista.
Hijos de puta, hijos de puta.

Ya tengo los cañones preparados,
en mi barco pirata no hay maldad,
voy a una comisaria, monto una carnicería,
a mis colegas vengo a rescatar, ta, ta, ta, ta, ta, ta.
Hijos de puta, hijos de puta.

Corre tan aprisa como pueden,
unas jadean a causa del esfuerzo,
otras caen no se levantan, alguna más resistente
entona un canto para darles ánimo.
Hijos de puta, hijos de puta.

Daría un río de mi sangre si quisiérais
ejércitos enteros claudicar;
hay guerra en todas las partes y yo sólo pienso en tocarte,
La vida desperdiciada, ¡tanta lefa para nada!
¡escupe bastarda.!
Hijos de puta, hijos de puta.

La cabeza se me va, anoche anduve perdío,
casi todas las mañanas me levanto percudío.
Soy terco como una mula y duro no siento el dolor,
no necesito armadura: tengo costra alrededor.

No creas que estoy dudando,
yo no sé que hacer y tú tan quieta,
que no me entero cuando aprietas;
te acaricio con las manos, te miro y salgo por pies,
¡cadenas!, fuera que hoy es luna llena.

Despido energía y sé que soy un vago,
a mí no me ata corto nadie,
porque me apago.

Me acuesto de día, cuando llega la luz
y tengo claro que
no quiero ser como tú.

Me arranco a andar y me comes la paciencia:
que me quedo atrás... vuelvo a empezar;
que yo no sé, y yo no puedo y yo no quiero,
me quedaré sentado en el bar.

Sólo puedo imaginar un caballo desbocado,
¿a quien quieres engañar? Una mula en un sembrado.

Y saborear,
si tú le das, todo tiene sentido;
y al despertar
te voy a cantar cositas al oido.

Vuelo hasta una mancha en la pared,
me vuelvo ajeno a todo
y me sobran hasta mis propios pies.

Parece que se oye un ruido,estoy robando en un chalet,
pa una vez que nos pringamos:
hoy nos han vuelto a coger.

Los perros son mis amigos, el guardia me quiere morder,
me persiguen los vecinos,
¿dónde hemos dejao el OVNI?.

I destrossarem el monstre del pou
més profund del nostre cap,
y no nos volverá a enloquecer, si,
no hay nada que nos pueda quitar.

I destrossarem el monstre del pou
més profund del nostre cap.
y no pienso dejarle volver, si
hay algo que me empuje, apretar.

Vuelvo a verte ¡que bajón! ¡y vaya careto!
tú vuelve a decir que no: y aquí me mato.
Me hago solos en tu honor y no siento nada,
estate quieta por favor ¿a que te ato?

Ni me olvido, ni me acuerdo, no he dormido y tengo hambre,
ten cuidado no me toques, no te vaya a dar calambre.

Me tortura tanta duda, polla dura no cree en dios,
entre ponte bien y estate quieta: tú enfrías al Sol y yo majareta.

jueves, 24 de abril de 2008

Respira, ya pasó

MANOLO GARCÍA: POR RESPIRAR

En muchas películas americanas hemos visto a un pastor protestante o a un fiel abrir la Biblia por una página al azar y seguir a ciegas el primer precepto que cae ante sus ojos, la primera frase que leen. "Déjalo todo y sígueme", "los últimos serán los primeros" o cosas por el estilo. Yo tengo un disco que me causa el mismo efecto y sé que a muchos les rechinan los dientes al escuchar hablar de este hombre, pero me da exactamente igual, como tantas cosas en esta vida. Hoy, que hace un día maravilloso y ya se huele la luz y el brillo del futuro a lo lejos, me ha venido a la cabeza Nunca el tiempo es perdido, de Manolo García. Oh, sí, Manolo. Mi padre espiritual, mi hermano, mi compañero de la adolescencia, mi pastor personal...

Resulta que cuando me compré este disco, en el lejano año 2001, las cosas no eran tan brillantes ni tan bonitas y yo arrastraba una tristeza pegajosa, que no me dejaba caminar. Tenía motivos, la verdad. Y héte aquí que al abrir el librillo de las letras, lo primero que leí fue vendrán días en el que peso que hoy te abruma se hará liviano, vendrán días en que ese peso ya no será carga sino bagaje, vendrán días, han de venir... Y me quedé paralizada. Pues sí, han de venir. Vinieron, junto con otros días horribles, pero todo se convirtió en equipaje y muchas cosas se rompieron para siempre pero otras se han recompuesto y otras nuevas (las menos) han nacido.

Y hoy a lo lejos creo entrever una lucecita, pero lo mejor es que si al final resulta que se apaga, me da igual porque ya han llegado los días brillantes para mí y tengo en mi maleta remedios para todo. Así que esta mañana, llegando tarde a trabajar, me he parado a coger mi pequeña Biblia y me bailaba en la cabeza una canción: por respirar, por confiar de nuevo y volver a creer, por confiar, por respirar serena y saber esperar... renacerás, será un regalo de tu propia fe. Ha sonado en mi coche y por primera vez en días he conducido serena, relajada y muy sonriente. Y ha sido un regalo. Gracias a García, al Doctor Noestamossolos o vaya usted a saber.

Hay más. Cuando descubro la canción que abre el nuevo disco que Manolo lanzará próximamente, me encuentro con un nuevo salmo pop: No estés triste. Y dice así: prueba a ser una nube, a flotar, algodón sobre praderas [...] verás que hay más que la corona de espinas bajo la que te resguardas; verás que hay más, verás que el mundo gira más. Y me ha sonado a lo mismo, a las frases recargadas de siempre, a los giros morunos habituales, pero he recordado muchas cosas. Tardes y mañanas insostenibles, aliviadas por canciones; he recordado que una vez le presté a alguien una canción de él y funcionó; he recordado a mi padre con la piel de gallina al escuchar por primera vez Querida Milagros; he recordado que en un concierto escuché a un chaval decirle al ídolo sobre el escenario "Manolo, no te mueras nunca"; he recordado que hay un cielo ahí afuera con sus planetas visibles colgando. Y he recordado que tengo una cita a la que me había planteado no ir, pero se lo debo.

Jueves, 19 de junio, plaza de toros. Verás que hay más. ;)


Manolo García: No estés triste (Saldremos a la lluvia, 2008)



Manolo García: Por respirar (Nunca el tiempo es perdido, 2001)



Por respirar, por confiar de nuevo y volver a creer. Por confiar, por respirar serena y saber esperar. Renacerás. Será un regalo de tu propia fe. Tu propia cuna la que has de mecer cantando en la alborada. Renacerás, si no te empeñas en querer sufrir. Precioso tiempo tu vida ha de ser, preciosa perla rara. Por respirar, por confiar de nuevo y volver a creer. Por confiar, por respirar serena y saber esperar. Hay un cielo ahí afuera con sus planetas visibles colgando. Hay un mundo visible como un decorado de feria. Y una montaña de vidas que con respirar ya se conformaría. Y el toro negro de Osborne recortado sobre el horizonte es una sombra negra. Por respirar, por confiar de nuevo y volver a creer. Por respirar, por respirar serena y saber esperar. Como se cruzan las carreteras para después volver a separarse, se cruzaron tu vida y la mía; dardos hacia la diana de nuestra lotería. ¿Por qué se cruzan las vidas que se tocan y luego vuelven a separarse? Un filón de suertes que se mezclan. Alquimia en el laboratorio Kosmos del doctor Noestamossolos. Por respirar, por confiar de nuevo y volver a creer. Por confiar, por respirar serena y saber esperar. Renacerás. si no te empeñas en querer sufrir. Precioso tiempo tu vida ha de ser, preciosa perla rara. Por respirar, por confiar de nuevo y volver a creer. Por confiar, por respirar serena y saber esperar.

miércoles, 23 de abril de 2008

El fondo del río

BRUCE SPRINGSTEEN: THE RIVER

Quien no haya visto a Springsteen en directo no sabe lo que es un concierto. Y quien no haya visto a la E Street Band, no sabe el verdadero significado de la palabra "banda". Da igual los festivales que hayas pisado, los miles de payasos que hayas visto subidos a un escenario, da igual. El Boss, amiguitos, no se ha ganado el título por casualidad.

Ayer conocíamos el fallecimiento de Danny Federici, teclista y acordeonista de la E Street Band durante cerca de 40 años, cuatro décadas de amistad con Springsteen, que ha cancelado 2 conciertos debido al luto por su amigo. No hay mucho que decir, más que escuchar los temas que nos han hecho gozar gracias a estas personas que parecen estar tocadas por la mano de Dios. En la lista de las 25 canciones más exquisitamente tristes de la historia aparecía The river, no recuerdo en qué posición, poco importa. The river es la historia de un embarazo adolescente en un entorno hostil de hombres trabajadores y embrutecidos por la rutina, que enseñan a sus hijos a hacer lo mismo que ellos han hecho con su vida, sin resquicio para los sueños.

En memoria de alguien que, junto al resto de la banda, nos ha ayudado a soñar con el fondo del río, aunque sepamos que el río está seco.



martes, 22 de abril de 2008

De oficinas y viviendas

BELLE AND SEBASTIAN: STEP INTO MY OFFICE


¿Es que alguien puede no estar contento mientras escucha esta canción? Es más, ¿puede alguien no ser feliz mientras escucha a los Belle and Sebastian? Según mi complejo código de comportamiento, cuanta más tristeza, mayor debe ser la intensidad de la música, mayor chute de tortura psicológica me pide el cuerpo. Sin embargo, cuanto más sonrío y más despejado está el ambiente y más parece primavera, más ligeras deben ser las canciones. Tonadillas casi etéreas, como una gasa que flote en el aire luminoso de estas mañanas de abril; musiquillas juguetonas que te invitan a moverte durante unos minutos, para volver luego a la rutina, con esa sensación de que ha pasado "algo"...

Step into my office está incluida en mi disco favorito de B&S, Dear catastrophe waitress, una alegre colección de temas que he escuchado cientos y miles de veces. En ella se habla de una atracción surgida en un entorno laboral, tras una entrevista de trabajo. El vídeo, con ese divertidísimo aspecto de serie de los 70, habla más bien de algo que nace a través de un cristal, tras el cual hay una oficina que se parece a todas las oficinas del mundo, como las que el común de los mortales pisamos a diario. Es precisamente en un lugar como ése, donde más apetece bailar, en plan musical de Hollywood, mientras suena esta canción, que por cierto el otro mi jefa escuchó en mi ordenador e identificó, con una sonrisa. ¿Cómo no, si son los Belle and Sebastian?




POSTDATA OBLIGATORIA:

El domingo cumplimos un año. 52 semanas de volcar en un rinconcillo de la red reflexiones más o menos absurdas, más o menos personales, poco importantes, nada trascendentales y muy subjetivas. El rincón de Margaret Dumont se complace en dar las gracias a los escasos lectores del blog, a los que se manifiestan y a los que no. Y como nace una nueva etapa, quiero iniciar un proyecto que tiene mucho de terapéutico. La mansión Dumont está siendo sometida a unos arreglitos y como todo el mundo sabe, esto puede dañar seriamente los nervios de sus futuros habitantes, de manera que me dispongo a contarles, poco a poco, un diario de bitácora de cuanto allí suceda. Un seguimiento del caos, una descarga de la neurosis. Todo ello, por supuesto, con canciones. Hasta pronto. :)

lunes, 14 de abril de 2008

Bailar, bailar

FRANCO BATTIATO: YO QUIERO VERTE DANZAR


Varias son las razones que me llevan a colgar hoy este clásico, que todos hemos tarareado en alguna ocasión y que, nos guste o no el italiano, siempre nos pinta una sonrisilla en la cara...

1. El bueno de Franco viene a mi ciudad, muy cerquita, y voy a verle con la sensación de que es un personaje mítico, un hombre muy especial que, si bien no es uno de mis ídolos, merece la pena escuchar en directo porque transmite magia, misterio, y porque en mi casa lo hemos puesto cientos de veces, de manera que es un viejo conocido. Cuando publicó Fisiognomica (¿era éste? nunca he vuelto a ver aquel disco), donde están Yo quiero verte bailar y otros hits como Bandera blanca o Nómadas, compramos el cassete y mi padre lo ponía en el coche hasta la saciedad. En un viaje a Madrid lo estuvimos escuchando sin parar y cantábamos todos los estribillos. Un día, años después, me preguntaron en una clase de valenciano cuál era mi canción preferida y yo dije Yo quiero verte danzar, sin dudarlo. Era mentira, pero me traía tantos recuerdos a la mente que me daba el juego suficiente para explicarlo y salir del paso con el ejercicio. El caso es que me emociono al acordarme de aquel viaje.

2. Esta canción habla de la alegría que produce bailar y evoca imágenes bellísimas de las diversas culturas del baile, en distintos países y paisajes. Y el logro de Battiato es que dio con la melodía perfecta que, sin escuchar mucho la letra, te hace entender perfectamente la belleza del baile, la sensación de liberación y todo lo que se puede expresar con él: amor, diversión, cariño hacia las raíces. Sin importar la edad, el instrumento que suene, la época del año o el rincón del planeta en el que te encuentres.

3. El sábado BAILAMOS. Vive Dios que bailamos. Y fue mágico, divertido, liberador, hubo brillo en nuestras miradas, hubo grandes anécdotas y, sobre todo, la emoción de reconocer una canción que hace tiempo que no escuchas y lanzarte a la pista. Durante una noche fuimos todos una sola persona, con nuestras peculiaridades y con distintas etapas, pero el baile nos unió a todos y nos hizo felices, haciéndonos olvidar que llegaría el domingo y después el horrible lunes. Bailamos en un lugar inesperado con un DJ imprevisto, que resultó estarnos agradecido por lo agradecidos que, a nuestra vez, le estábamos, porque le libramos y nos libró de Bisbal y demás morralla. Sonreía, feliz, mientras nos pinchaba a los Canarios, Bruno Lomas, los Salvajes... Y daba igual que luego viniera un remix infumable de Dirty Dancing (como lo oyen), ya estábamos lanzados. Y bailamos en un podium, bailamos en la pista e incluso una señorona quiso bailar con un amigo.

A continuación bailamos en una pista de parquet y participamos en una competición de baile de la que nos expulsaron prácticamente en la primera canción. Y seguimos bailando después. Unos deslizando, otros haciendo lo que pudimos. Aplaudimos los himnos al final, como manda la tradición. Y bailamos, bailamos, bailamos... Y giraba todo en torno a la estancia...

viernes, 11 de abril de 2008

Días azules

MUCHACHITO BOMBO INFIERNO: AZUL

Un compañero de trabajo me dijo una vez que yo tenía el cerebro dividido en compartimentos porque si no, no se entendía mi funcionamiento incoherente y absurdo, especialmente en lo que a tendencias musicales se refiere (la explicación la añado yo, él sólo aportó la primera parte). Me hizo gracia porque me imaginé que mi pobre cabecita era un archivador de cds, una torre de cajones como una que me compré hace años, en los que alguien se había tomado la molestia de incluir etiquetas sugiriendo clasificaciones: rock, jazz, contemporary, pop, etc.

Suponiendo que en mi malgastado cerebro tenga toda una armariada de cds perfectamente ordenados en compartimentos estancos, confieso hoy una debilidad, ahora que no me oye nadie: la rumba, o el flamenquito, la musiquita buenrollista, llamémoslo X. Esa música que huele a verano, a cervecita, a tapas de calamares y a noches de verbena y sudor.

Anoche rompí mi estricta rutina de sueño entresemanal y me fui a ver a Muchachito Bombo Infierno. Muchachito viene a ser la evolución de Peret a nuestros días, con un toque de Gato Pérez por momentos, ese toque que te hace imaginarte todas sus canciones pegadas al asfalto de la ciudad. Si Peret hoy en día tuviera 30 años menos, habría optado, como esta pandilla de catalanes irreverentes, por incluir arreglos de viento en sus temas y darle un aire de funky y hasta de hiphop al repertorio. Todos (Muchachito, Delinqüentes) beben de la fuente de Kiko Veneno, pero hay que decir que el maestro es otra historia y prefiere un estilo más depurado, molestándose en cuidar las letras para no primar únicamente el cachondeo gamberrete. Las referencias a Kiko son inevitables (incluso la versión del Si tú, si yo) pero Jairo (aka Muchachito) va más allá y se acompaña de una banda excepcional, con una sección de viento magnífica, lo que hace que sus conciertos sean, además de una gran fiesta, un espectáculo de calidad, en el que nada suena mal. Por supuesto, acompañado de un repertorio brillante, en el que repasa sus dos trabajos e incluye versiones de Mano Negra, Palabras para Julia, los Rodríguez, el propio Peret y el fugaz invento que unió a Muchachito, Kiko, los Delinqüentes y Tomasito, el G5. De regalo, a modo de propina, Dos gardenias a toda velocidad rumbera. Toma ya.

Jairo es, como decíamos antes, musiquita de orquesta de barrio o de bares infectos en los que se reúne la gente más interesante de la ciudad. Como mucho entrevemos el mar barcelonés de fondo, pero en primer plano está la calle, el gris de los adoquines y la alegría del que madruga a diario para ganarse el pan y sólo quiere desquitarse de la asquerosa rutina a base de bailes y copitas, al menos una vez a la semana. Es un poco el espíritu de La Cabra Mecánica, con canciones mucho más trabajadas y (supongo) más ganas de hacer cosas que el Lichis, perdido entre reyertas policiales y superéxitos repentinos. Que este espíritu haya sido adoptado por el perroflautismo y las rastas y los porros... bueno, es inevitable porque el crustismo, en cuanto te descuidas, lo invade todo. Qué se le va a hacer. Todos tenemos ganas de divertirnos, y eso es el rock y es el pop y es hasta el tango.

El caso es que cuando Jairo coge la guitarra emulando a Peret y la banda se mueve y su voz rota empieza a repetir estribillos tontos pero pegadizos, a una se pone una sonrisa de oreja a oreja y, si no fuera porque es jueves, se pondría a bailar pensando en el calor, en la playa, el cielo raso y los cuatro días que tenemos por delante de vida. Y tarareas, casi sin darte cuenta, eso de azul, que el cielo se ponga azul y me enamore yo de verte....

martes, 8 de abril de 2008

La semana de... (y V)


SERGE GAINSBOURG: LES FILLES N´ONT AUCUN DÉGOÛT
Gainsbourg se ríe de sí mismo


Gainsbourg lo tenía muy claro: "la belleza es fugaz, la fealdad dura siempre". Fue objeto de las más duras burlas por su aspecto físico, especialmente al sacar su primer trabajo discográfico, y su respuesta fue una gran corte de mangas, del brazo de las féminas más impresionantes del momento. Cómo calificar, si no, a Jane Birkin o Brigitte Bardot. Amén de su anterior esposa, una chica preciosa y millonaria. Algo tendría su agua cuando tantas la bendecían...

La semana de homenaje toca a su fin. Hemos dejado muchos temas en el tintero pero ha sido premeditado, sería terrible autocondenarnos a no hablar nunca más de este genio así que preferimos paladear más adelante otras canciones suyas. Para la despedida, un divertimento, un tema que no he encontrado más que en el Youtube pero me parece muy gracioso y una buena muestra, tanto de la química que había entre Gainsbourg y las mujeres, como de su sentido del humor basado en esa autodefensa tan habitual, "antes de que me lo digas tú, me lo digo yo".

La canción pertenece a una actuación televisiva y en ella vemos a Serge (tremendamente atractivo) flanqueado por la impresionante Jane Birkin y Sylvie Vartan, que no era lo mismo pero era una señora de muy buen ver, amén de una voz y una personalidad más que fuertes. Las dos hablan sobre el caballero, riéndose de su físico y su personalidad crápula, con un argot muy parisino, mientras él contesta algo muy simple: les filles n´ont aucun dégoût o lo que es lo mismo, pues a las chicas no les doy ningún asco. Es una autoparodia que se puede imaginar dirigida a toda una sociedad, la que empezó riéndose de él y acabó aplaudiéndole las gracias. Lo que sí es seguro es que ninguno de los que habló, bien o mal, de Serge Gainsbourg soñaría nunca con tener mujeres tan hermosas en su cama, lo cual sintetiza el triunfo del feo hijo de emigrantes rusos, artista incomprendido, enorme poeta y amante de formas caballerescas.

Gracias por su atención. :)



(Merece la pena intentar la traducción aunque sea chapucera, allá vamos)

LES FILLES N'ONT AUCUN DÉGOÛT (con SYLVIE VARTAN Y JANE BIRKIN)


JANE BIRKIN:
OH, C'QU´IL EST MOCHE! / Oh, ¡qué feo es!
AVEC SON PIF ET SES POCHES / Con esa nariz y esas orejas
SOUS SES YEUX BLASÉS / Con esos ojos cargados

SYLVIE:
OH, QUEL PHYSIQUE! / Oh, ¡qué físico!
TOUJOURS SON P'TIT AIR CYNIQUE / Siempre con su airecito cínico
ET JAMAIS RASÉ / Y nunca afeitado

SERGE GAINSBOURG:
OUI MAIS LES FILLES N'ONT AUCUN DEGOÛT / Sí pero, a las chicas no les da ningún asco
POUR L'AMOUR CELUI DES SOUS / Por el amor del dinero
ELLES SE VAUTRENT DANS LA BOUE / Se tiran al barro
LES FILLES N'ONT AUCUN DEGOUT / Las chicas no tienen ningún asco
J'AI QU'UNE SALE GUEULE J'SUIS QU'UN VOYOU / Tengo una pinta horrible, soy un gamberro
MAIS ELLES SE PENDENT TOUTES A MON COU / Pero todas se cuelgan de mi cuello

JANE BIRKIN:
AH QUELLE SALE GUEULE! / Ah, ¡vaya careto!
ELLE SUFFIRAIT A ELLE SEULE / Por sí mismo ya
À NOUS ÉCŒURER / podría asquearnos

SYLVIE:
AH, CETTE FAÇON DE / Ah, esa manera de
TOUJOURS SE FOUTRE DU MONDE / reirse siempre del mundo
SANS CESSER DE FUMER / sin dejar de fumar

SERGE GAINSBOURG:
MAIS LES FILLES N'ONT AUCUN DEGOÛT / Sí pero, a las chicas no les da ningún asco
POUR L'AMOUR CELUI DES SOUS / Por el amor del dinero
ELLES SE VAUTRENT DANS LA BOUE / Se tiran al barro
LES FILLES N'ONT AUCUN DEGOUT / Las chicas no tienen ningún asco
J'AI QU'UNE SALE GUEULE J'SUIS QU'UN VOYOU / Tengo una pinta horrible, soy un gamberro
MAIS ELLES SE PENDENT TOUTES A MON COU / Pero todas se cuelgan de mi cuello

lunes, 7 de abril de 2008

La semana de... (V)

SERGE GAINSBOURG: COMMENT TE DIRE ADIEU
La canción terminada en -ex


Ayer tocaba descanso dominical, que hasta Serge Gainsbourg descansaba el séptimo día, y era jornada de reflexiones varias, algunas divertidas y otras menos.

Gainsbourg era generoso con sus amigos y en general, con cualquiera que quisiera cantar un texto suyo. No significa esto que los regalara, obviamente, pero nunca tuvo ningún reparo en escribir para otros, como ya hemos comentado, ya fueran estrellas de una chanson que a él le parecía rancia o productos yeyé casi prefabricados.

Pero con su amiga Françoise, la cosa era distinta. El matrimonio Dutronc-Hardy tenía una estrecha relación con Serge, de hecho son padrinos de su segundo hijo, Lou. En 1968, Françoise quiere sacar un disco con varias versiones y también huye del yeyé del que tanto renegó, o al menos lo hizo de la producción de sus discos. Mística y muy personal, la altísima cantante quería por fin encontrar su estilo y lo consiguió a base de canciones dulces, teñidas de melancolía y abocadas siempre a la tristeza, algo parecido a su mirada. Hardy le cogió a Gainsbourg dos canciones para este trabajo: L´anamour y Comment te dire adieu. La primera también fue cantada por su propio autor, en una versión que mejora notablemente (en mi opinión) la de la francesa, pero el Comment te dire adieu es insuperable en la voz de Françoise, consigue darle el toque de elegancia que Gainsbourg imprime en todas sus canciones y muestra los mejores momentos de su voz (ese tono suave, más parecido al de su primera época, lejos de los agudos de los últimos años). Otras curiosidades de este trabajo son el Suzanne de Leonard Cohen o el Lonesone town de Ricky Nelson, ambos traducidos y, si no mejorados, al menos tratados con respeto.

Françoise por supuesto no fue una amante más de Gainsbourg, a pesar de que le resultaría imposible no admirar a la bellísima señora de Dutronc. Pero, irónico y genial como era, le regaló una canción en la que los versos terminan en -ex, una sutil provocación que conjuga perfectamente con el estilo frío y distante de la francesa. Y tan flexible resultó ser el tema que hemos oído años después reinterpretaciones de lo más variopinto. También Jane Birkin la retomaría y la misma Françoise, por aquellas modas de la época, la cantaría en varios idiomas (curioso el Was mache ich ohne dich alemán, "qué hago yo sin ti").

En fin, ésta es una pildorita preciosa, sobria y con cierto toque otoñal, ideal para un lunes que empieza muy gris. :)


Françoise Hardy: Comment te dire adieu
(TV británica, 1969)





Impresionante la belleza y la elegancia (actual a más no poder) de la Hardy en esta especie de clip de Dior:

sábado, 5 de abril de 2008

La semana de... (IV)

Canción para un sábado.
SERGE GAINSBOURG: LEMON INCEST
El abuelo nos provoca


Si en España Umbral es recordado catódicamente por "¡He venido a hablar de mi libro!" y Fernan Gómez por "¡Váyase usted a la mierda!", sin duda en Francia Gainsbourg se asociará siempre al viejo (o no tanto, pero los excesos son implacables) que, borracho como una cuba, le dijo en directo a una Whitney Houston en todo su esplendor "quiero follármela".

Gainsbourg llega a los 60 tremendamente deteriorado. El cáncer inminente que acabaría con su vida y el desgaste provocado por sus abusos de tabaco, drogas y alcohol, especialmente esto último, hacen de él un abuelo prematuro al que Francia respeta enormemente por lo que representa. Y el abuelo, aunque cascado, no ha perdido ni un ápice de su sentido de la provocación, de manera que se planta en un plató televisivo entre un presentador de plástico y la jovencita Whitney, que viene a promocionar El Guardaespaldas. Mientras el maniquí trata de hacer una entrevista surreal, Serge se dedica a babear guarradas en inglés a la Houston hasta que le dedica su mejor perla: "I wanna fuck you". Momentos de desconcierto... la estrella americana no sale de su asombro y el ridículo presentador, sin saber muy bien qué decir, traduce a los espectadores franceses "le ha dicho que es preciosa...". Pero el borracho no es tonto y se dirige a la audiencia en su idioma materno: "Pas du tout, j´ai dit que je voudrais bien la baiser" ("de eso nada, le he dicho que me encantaría follármela"). Minutos antes le había advertido al Ramón García gabacho que no mintiera, "que no somos Reagan y Gorbachov". Genial ¿no?

Finalmente el genio borracho se ríe socarronamente e improvisa una disculpa con beso en la mano incluido...

Él era así y por aquel entonces ya se había autoconvertido en Gainsbarre, el Dr. Jeckyll borracho y cínico que iba más allá del Hyde al que nos tenía acostumbrados. En la última etapa de su vida, Serge publicaría sus álbumes más flojos y realizaría decenas de intervenciones catódicas como la mencionada. En esos años, como nada le importaba la opinión de la república, no tuvo reparos en coger a su hijita Charlotte (entonces contaba 11 años, hoy es actriz y cantante, que no pasa de mediocre) y hacer un dúo sobre una base de Chopin. El problema era que Charlotte y él aparecían en paños menores en el vídeo, sobre una gran cama, y que la canción hablaba claramente de incesto. La niña decía cosas como el amor que no haremos nunca es el más bello, el más violento, el más puro, el más intenso, a lo que papá contestaba exquisita esquiva, niña deliciosa, mi sangre y mi carne, mi bebé, te quiero tanto. No es precisamente el De niña a mujer pero qué más da, es Gainsbourg. El tema, todo hay que decirlo, suena como si cantara un gato con la cola aplastada, pero de alguna manera tiene algo de hipnótico. El título, por cierto, refleja la capacidad de Gainsbourg de retorcer a su gusto el lenguaje. Un zeste de citron, en francés, sería "La piel del limón", pero héte aquí que en inglés, Lemon incest pasa a significar algo totalmente distinto. Monsieur Gainsbourg no ha perdido su lucidez...

Encuentro con Whitney Houston en el show de Michel Drucker:



Serge et Charlotte Gainsbourg: Lemon incest
(Love on the beat, 1984)


viernes, 4 de abril de 2008

La semana de... (III)


SERGE GAINSBOURG:
JE SUIS VENU TE DIRE QUE JE M´EN VAIS
Gainsbourg es elegante hasta para decir adiós

Es viernes. Podemos relajarnos, entregarnos a nuestro vicio cotidiano preferido, uno de esos vicios pequeñitos, mínimos, casi imperceptible, que a nadie molestan: un cigarro al anochecer, una copita de licor, un beso, una buena película... De fondo puede sonar Monsieur Gainsbourg con una de mis canciones favoritas. Algo tan simple como decir he venido a decirte que me voy.

En 1973 Serge Gainsbourg publica esta joyita en su disco Vu de l´extérieur. El artista ya es un mito y ya se permite en público todos los vicios y desplantes imaginables, porque hace lo que le da la gana. Porque él lo vale. Cuentan los expertos que Gainsbourg huía de la chanson y quería reinterpretarla, darle una vuelta de tuerca a través del tamiz del pop, la electrónica, en ocasiones el reggae, el rock. Yo creo que todos los franceses beben de la misma fuente, la reinterpreten o no, y si no, ¿por qué se parecen Dutronc, Brel, Dominique A, Gainsbourg...?

Por otra parte, muchos beben de ellos y si ya comentamos que Melody Nelson ha sido el disco de cabecera de muchos modernos anglosajones, si escuchamos este tema, o L´anamour, La javanaise o L´eau à la bouche, entenderemos mucho mejor de dónde salen Jarvis Cocker, Richard Hawley y demás.

Je suis venu te dire que je m´en vais es la historia de un adiós, car tu m´en as trop fait, "porque me has hecho demasiado". A veces, Gainsbourg se ponía serio y teñía su voz de una melancolía adulta, gris y triste, suponemos que la misma que le invadió cuando Birkin le abandonó. Y en esos momentos, surgen temas como éste, que por un instante te sumen en el silencio y en la reflexión más íntima. Porque no todo eran cigarros, drogas, birkin y jadeos.


jueves, 3 de abril de 2008

La semana de... (II)

SERGE GAINSBOURG: L´HISTOIRE DE MELODY NELSON
Gainsbourg encuentra a Lolita

En plena década de los 60, Francia vive rendida al yeyé y Gainsbourg, tras haber probado con el jazz (su debilidad) con repercusión escasa, decide ganar dinero componiendo temas para estrellas emergentes. Su relación (profesional) con France Gall es seguramente la más rentable. Para ella hace temas como N´écoute pas les idoles, la estupenda Laisse tomber les filles (hoy revitalizada gracias a April March y Tarantino) y la archiconocida Poupée de cire, poupée de son, ganadora de Eurovisión y hit de todos los tiempos, que la Gall cantó con apenas 20 años. La letra habla sobre una muñeca que no sabe del amor y refleja su inocencia en sus canciones, un texto que ha tenido miles de interpretaciones, desde el plano sexual hasta una metáfora de la industria discográfica. Lo cierto es que Gainsbourg nunca escribió una canción en la que no hubiera que leer entre líneas, ni siquiera sus éxitos yeyé. Esto le jugaría una mala pasada a la Gall, una estrellita post-adolescente tutelada por su padre, cuando cantó Les sucettes. Algo que hoy en día nos parece obvio (a Annie le gustan las piruletas de anís -pronunciado "annie"-, les dan a sus besos sabor a anís, Annie está en el paraíso con ellas, chupándolas con su lengua) por aquel entonces no se lo pareció a los Gall y cuando la jovencita inocente comprobó horrorizada la interpretación que recibía su canción, llegó incluso a retirarse una temporada para superar el disgusto. Gainsbourg y ella nunca perderían la amistad.

Divorciado ya de su primera mujer, Serge empieza a ganar francos y popularidad. Conoce a una jovencísima y explosiva Brigitte Bardot, con quien vive una aventura corta pero intensa, que le da incluso para grabar un disco, Initials B.B.. También le regalará varias canciones. En el 67 llegará el amor de su vida, su musa y la que nunca le abandonaría, incluso divorciados. Jane Birkin era una veinteañera londinense de familia muy acomodada que participó en Blow up fugazmente gracias a su espléndido físico y se movía como pez en el agua en el famoso swingin' london. Tras divorciarse (con unos 20 años) del millonario compositor John Barry (Tiburón) llega a París para pasarlo bien y dedicarse a la farándula y allí, a finales de los 60, conocerá a Gainsbourg en un rodaje. El flechazo es inmediato y de nuevo el caballero orejudo le dedica un álbum a su musa: 69, année érotique. Sobran las explicaciones.

Gainsbourg y Birkin se convierten en la pareja más ardiente de la época. Destilan sensualidad, provocación y belleza y a la vez muestran un amor fuerte e intenso. Gainsbourg había grabado un tema sexualmente muy explícito con B.B. pero ésta le pidió que lo guardara, de manera que finalmente sería Jane la que jadeara con tanto empeño en Je t´aime, moi non plus, un escándalo de la época y un título muy en la línea del feo socarrón. En 1971, inspirado por la Lolita de Nabokov, Serge publica el que está considerado "primer álbum conceptual", L´histoire de Melody Nelson, una obra en la que encadena siete canciones alrededor de la pasión y desengaño de una menor, Melody Nelson. Quién mejor que la impresionante Jane para dar vida a este disco en imágenes.

De este disco han dicho que es un poema sinfónico y está considerado uno de los más influyentes de la historia del pop, del rock o de lo que sea. De algunas canciones se han hecho decenas de versiones, a cargo de los modernos más modernos de nuestra época.

Gainsbourg lo ha conseguido: se ríe del mundo derrochando vicio.

1. MELODY



2. BALLADE DE MELODY NELSON



3. VALSE DE MELODY



4. AH! MELODY



5. L´HOTEL PARTICULIER



6. EN MELODY



7. CARGO CULTE

miércoles, 2 de abril de 2008

La semana de...

MONSIEUR GAINSBOURG CUMPLE 80 AÑOS

Dicen que John Wayne dejó escrito un epitafio en español que nunca llegó a inscribirse en su lápida y que rezaba "Feo, fuerte y formal". Si Serge Gainsbourg necesitara un epitafio yo le diría "Feo, fuerte e informal" aunque probablemente Monsieur Ginsburg (que así se apellidaba en realidad, Lucien de nombre) se reiría de mí, mirándome con sus ojos llenos de vicio tras una nube de humo y murmuraría algún improperio. Y con toda seguridad, yo caería a sus pies.

Como cayeron todas las impresionantes mujeres que Serge Gainsbourg atesoró en su vida, todas se rindieron a sus encantos aunque no necesariamente compartieran cama con él. La Birkin, la Vartan, Hardy, Gall, BB, Marilou... Para todas ellas, Serge quiso tener un detalle, les regaló su amor en forma de canciones y las subió a lo más alto de sus altares personales, hasta para su propia hija tuvo algo de esta generosidad, rozando los límites, como siempre, y provocando a las mentes bienpensantes. Y las adoró, como sólo él supo, fue un perfecto caballero con todas tal y como recuerda la mujer que le rompió el corazón, la hermosa Birkin. También Bardot lo sabe, ya que ella grabó la primera versión del Je t´aime... con apenas 20 años y le suplicó que nunca la editara. Él, aunque ya no estaban juntos, siempre respetó los deseos de su musa y grabó el tema con la Birkin, de quien tenía retratos enormes por toda su casa, según cuenta Françoise Hardy, que hizo suyo el genial Comment te dire adieu.

Gainsbourg encarna la canallesca inteligente, el charme de alguien que no tiene ningún encanto, la ironía del que no se respeta ni a sí mismo ("si yo fuera Dios, sería el único que no creería en mí") y el talento, que le llevó a reconvertirse cientos de veces, con mayor y menor fortuna, pero provocando siempre un alud de comentarios a su paso. Gainsbourg, un emigrante que encarna a Francia y su cultura y a la vez, para desquicio del país vecino, es un icono que siempre renegó de mayo del 68 y que representa la moral del libertinaje y el desprejuicio. Por otra parte, ¿se puede ser más francés?

Hoy el bueno de Serge cumpliría 80 años y estos días se publica una biografía suya bastante acreditada (lo que me recuerda que tengo otra no tan acreditada sobre mi mesilla esperando ser devorada). Sería imposible dedicar un post o cien a este genial creador, siempre se quedaría algo por explorar de su personalidad fascinante y arrolladora. Y no todo es rescatable, vaya por delante que no me interesan en absoluto sus flirteos con el reggae y que he oido tantos millones de veces el Je t´aime, moi non plus que he llegado a aborrecerlo. Sólo quiero rendir mi pequeño homenaje anónimo a las canciones que más me gustan y que reflejan sus muchas vertientes creativas o incluso rasgos de su carácter. Un hombre que dijo de sí mismo "mi madre era guapa, mi padre también, no veo de dónde viene mi fealdad, quizás de mi perro" o que amó intensamente, con el corazón y otros órganos, a sus mujeres, bien merece un proyecto arriesgado, pero muy justificado.

Comenzamos la semana de Monsieur Gainsbourg.


MIÉRCOLES: LE POINÇONNEUR DES LILAS
La chanson del proletario.

Ésta es la primera canción que escuché en toda mi vida de Gainsbourg, cuando nunca había oído hablar de él. Ni siquiera me enganchó entonces, sólo una década más tarde me enganché a todo lo que este hombre representa. Quizás no estaba preparada.

Le poinçonneur des Lilas hace referencia a la labor de un trabajador en la estación de metro Lilas, donde su única ocupación consiste en perforar los billetes de los viajeros. J´suis le poinçonneur des Lilas, le gars qu´on croise et qu´on ne regarde pas, así comienza su crónica de lo mediocre y la infelicidad: soy el perforador de Lilas, el chico al que se cruzan pero nadie mira, condenado a hacer agujeros (des petits trous) metido en un agujero. Et sous mon ciel de faillance, je ne vois briller que des correspondances: bajo mi cielo de fracaso sólo veo brillar los trasbordos.

Gainsbourg, casado desde joven con una respetable y rica heredera, ha permanecido en la sombra, haciendo arreglos y textos para músicos de clubs, hasta los 30 años, cuando se descubre su talento como letrista y, animado por sus compañeros, lanza su primer álbum, Du chant à la une, a finales de los 50. En él se incluye este tema, muy popular en Francia. Llegan la fama, el divorcio y el desenfreno. El joven orejudo y taciturno está a punto de dar paso a la leyenda.

martes, 1 de abril de 2008

De vuelta a la luz

TACHENKO: AMABLE



De regreso a los campos de algodón, en una mañana luminosa (nuestro cielo es único) llena de olores y colores, en una semana más corta de lo normal, con una hora menos que alguien me ha robado y no sé dónde estará, procedo a hacer balance de mini-puente:

- semi-cambio de look, he descubierto una gente encantadora en una peluquería entrañable
- compra de regalo en una tienda genial, he descubierto un rinconcito barato y precioso con dueña de establecimiento igualmente encantadora (lo asaltaré a su debido tiempo)
- visita y larga charla con buena amiga
- noche interminable, vuelvo a notar que estoy viva y que para pasar de la treintena, mantengo mis fuerzas intactas. ¡Y sigo estando en el mercado!
- película "goyizada", La Soledad, un 9/10.
- libro de relatos en germano
- puesta al día de discos vía psp; gracias, vecino que me provees de wifi... (perdona, ramoncín)
- quedada amiguetil: con el buen tiempo vuelven las risas, el buen rollo y los planes
- orden y limpieza en mi casa, a punto de ser invadida por los albañiles. la faena está casi a punto, he añadido nuevas moraduras a mis piernecillas...

¿Será la primavera, que me ha aclarado la vista y me da ganas de salir y cantar y brincar y reirme y besar a todo el mundo?

Recupero un tema igualmente lleno de luz, de matices, de gorgoritos y armonía. Un disco que he escuchado hasta hartarme y he cantado a voz en grito en el coche. Los zaragozanos sacan disco nuevo estos días con un espléndido título, Esta vida pide otra, pero yo siempre me quedaré con esta primera joya que editaron. Disfrútenla.


TACHENKO: AMABLE
(Nieves y rescates, 2004)