jueves, 26 de enero de 2012

Do you speak English?

LOS ENEMIGOS: LA TORRE DE BABEL
Qué bien canto en esperanto, qué bien leo en arameo


DIARIO DE NAVARRA (19/01/2012)

LOS ESPAÑOLES SON LOS EUROPEOS CON PEOR NIVEL DE INGLÉS

Sólo por delante de rusos y turcos, los españoles son los europeos con peor inglés, prácticamente igualados con los italianos en un nivel bajo de conocimientos.

Los países nórdicos, con un nivel muy alto, encabezan una lista de cuarenta y cuatro países de Europa, Asia e Iberoamérica cuyos habitantes han efectuado en 2011 las pruebas de la compañía Education First (EF) por internet.
España ocupa el lugar vigésimo cuarto de la lista y el antepenúltimo puesto si se tienen en cuenta sólo los 19 países europeos de la muestra, por detrás de Polonia, Portugal o Francia, que tienen un nivel medio.
Sobre las causas de este retraso, la directora de EF en Madrid, Virgina Molet, ha explicado que, aparte del "problema de base" de una fonética diferente entre el español y el inglés, la educación no le otorgó a esta lengua la importancia suficiente en el pasado.


Cuando leo este tipo de noticias me llevo las manos a la cabeza, y no precisamente porque me sorprenda. Tengo mis propias teorías sobre esta carencia de los españoles pero ahora no es momento de reproches ni de divagaciones inútiles. No me gusta nada la sensación del "os lo dije". Por eso, siempre que hablo con alguien que se ha quedado en paro, mi primera pregunta es "¿Cómo llevas el inglés?" y por supuesto mi primera recomendación es que la persona en cuestión se busque unas clases, si es que las necesita. Al que ya sabe inglés, que se saque un título que lo acredite. Y al que está con el segundo idioma (francés, alemán, chino, ruso) le digo lo mismo, "Vale pero, ¿el inglés cómo lo llevas?"

La explicación es muy sencilla, aparte de la vergüenza de ser un país supuestamente emprendedor con tan bajas cifras de conocimiento de la lengua de Shakespeare. Llega la crisis y nos encontramos con un mercado laboral sobresaturado de demandantes de empleo y ¿cuál es el filtro principal de los procesos de selección? Adivínenlo... ¡el inglés! Muchas ofertas de trabajo lo piden aunque luego realmente el puesto no lo exija, pero es una manera de ventilarse a decenas de candidatos sin ni siquiera despeinarse.

Por otra parte, muchos puestos de trabajo requieren de verdad el idioma porque nadie que aspire a trabajar en algo que tenga que ver con el exterior, aunque sea el último eslabón de la cadena, puede pensar que saldrá adelante sin tener nociones de inglés.

Finalmente, y sé que éste es un argumento políticamente incorrecto, yo me pensaría dos veces el contratar a alguien que no sepa inglés, teniendo en cuenta que ya hay muchas generaciones que lo han aprendido en el colegio desde la antigua EGB y teniendo en cuenta que, como les decía, hoy en día hay muchos candidatos entre los que elegir. Acreditar el conocimiento de esta lengua no les va a diferenciar nada del resto, pero acreditar su desconocimiento sí les va a cerrar muchas puertas, desgraciadamente.

Por cierto, ¡no mientan en su currículum! Ayer hice 4 pruebas de inglés y tuve que redactar un texto sin diccionario y no es la primera vez. Si no quieren pasar un mal rato, sean sinceros. Vale más la pena invertir un año en ponerse al día con el idioma.

Así que mi consejo principal a todo el que esté en el paro es APRENDAN INGLÉS, POR EL AMOR DE GOD... Y pónganse a la faena cuanto antes ya que, no quiero ser pesimista pero dominar un idioma a veces cuesta años. Pero al menos pongan algo de su parte para poder defenderse y acreditar un mínimo en su currículum.

¿Sabían ustedes que Los Enemigos también vuelven este año con una gira? Dice Josele que vuelven por dinero pero están igualmente felices. Yo desde luego estaré en primera fila viéndoles. :)

lunes, 23 de enero de 2012

Empieza una semana ¿y ahora qué?

LOS PLANETAS: CIENCIA FICCIÓN
Pero si esto acaba y todo tiene que acabar


Es lunes, empieza una semana y nuestro despertador no suena porque no tenemos un trabajo al que acudir puntuales. Desayunamos, nos tomamos el café más lento de nuestra vida y pensamos... ¿y ahora qué? Y seguramente nos angustiaremos porque todos renegamos de la rutina pero a todos nos salva tener unos horarios y, lo más importante, una ocupación.
Debemos crearnos una nueva rutina adaptada a esta nueva situación. Es bueno matar el tiempo y las tensiones haciendo deporte por lo que es
aconsejable incluir ésta entre nuestras actividades, por ejemplo a primera hora de la mañana para obligarnos a madrugar y empezar bien el día. Es solo una sugerencia.

Clases, cursos, deporte, labores domésticas... todo conforma una nueva realidad y simplemente hay que asumirlo. No ganamos nada encerrados en casa o metidos en la cama sin saber por dónde tirar. Por supuesto, nuestra actividad principal debe ser la búsqueda de empleo y hay que sentarse varias horas en el ordenador, para navegar, investigar tendencias el mercado laboral, localizar ofertas, mejorar el currículum...

Y también, puesto que ésta es una etapa nueva de nuestra vida, disfrutemos de las pequeñas cosas que nos ofrece y se nos hará más llevadera. Concedámonos ciertas licencias. Podemos acostarnos algo más tarde de lo normal, levantarnos a una hora distinta por mucho que madruguemos, pasar más tiempo con la familia, dar un paseo a horas laborales. Sin bajar la guardia y sin dejar de buscar trabajo, seguro que es más fácil estar tranquilos si le damos la vuelta a nuestra nueva situación. Yo empapelé mis armarios y les puse estantes. Prueben ustedes a encontrar el equilibrio entre la búsqueda activa de empleo y los momentos de relax que todos necesitamos.

¡Buenos días!

domingo, 22 de enero de 2012

Quedarse en paro requiere un duelo

THE POLYPHONIC SPREE: LITHIUM (NIRVANA COVER)

Buenos días, amiguitos, en una soleada y somnolienta mañana de domingo... Sería pretencioso presuponer que me han echado ustedes de menos, por lo que les diré que mi vuelta responde únicamente al absurdo y altruista deseo de poner en marcha un proyecto que llevo tiempo pensando y para el que ahora me siento con plenas fuerzas. Si uno tiene un local apañado, cómodo, familiar y conocido por sus allegados, ¿por qué alquilar una oficina nueva? Por eso he vuelto a mi blog, antaño de vivencias musicadas, para volcarles un aspecto de mi vida con la única intención de contribuir, con mi pequeño granito de arena, a aliviar esta situación negra y desesperanzadora que a todos nos invade.

El 31 de agosto de 2009 concluyó la primera etapa laboral de mi vida. Cerca de 10 años de trabajo ininterrumpido (sólo 2 meses en paro), en distintas empresas y ramas. El 15 de julio de 2010 finalizó mi último trabajo, por lo que podemos considerar que llevo un año y medio en el dique seco, tratando de avanzar todos los días en este difícil camino que supone estar en el paro; notando, eso sí, que cada día la senda es más fácil de transitar. Yo no sé si estoy al final del camino o me queda todavía un tramo (¡espero que no!) pero creo que en este tiempo me he hecho experta en esto del desempleo, tanto que lo podría añadir a mi currículum como una capacidad más. He recibido consejos profesionales, he sacado mis propias conclusiones, he tratado de aplicar el sentido común a situaciones de todo tipo y he vivido miles de anécdotas. Por eso me he decidido a hablarles claro, a intentar ofrecerles mi visión (aviso, muy pragmática) y mis consejos en una situación que por muy buen humor que uno tenga, es desesperante y muy dura.

Me preguntarán ustedes por las canciones. No, no se me olvidan. Intentaré aconsejarles en cada entrada algo qué escuchar, alegre o no, pero que a mí me haya conmovido de alguna manera. Hechas las aclaraciones previas, comencemos.


LA PÉRDIDA DEL EMPLEO EXIGE UN PROCESO DE DUELO

Quedarse en el paro es una PUTADA mayúscula. Y me gustaría que esto se les metiera en la cabeza a todos aquellos que, como yo hacía cuando tenía un trabajo, están hartos y comentan en voz alta eso de “ojalá me tiren” o “un día de estos me voy”. Ha sido siempre una PUTADA, no nos engañemos, aunque es cierto que ahora se puede tornar en desgracia por culpa de esta crisis que hace cada vez mas difícil reinsertarse en el mercado laboral. Pero estamos hablando de una PUTADA y lo repito para dejar bien claro ese término y para que sepan por dónde van a ir los tiros en este blog, advertidos quedan.

Una vez me dijeron que la pérdida de un empleo es una pérdida y por lo tanto exige un proceso de duelo y como yo de eso sé un poco, procedo a explicárselo a los que no saben de qué les hablo. Cuando uno pierde algo en su vida, debe pasar por unas etapas para cerrar el duelo y seguir viviendo sin eso que le falta, que puede ser una persona o un trabajo. Pero si no cerramos el duelo, la herida puede sangrar permanentemente y, hablando claro, nos volveremos locos y seremos infelices.

No hay que dramatizar el desempleo pero conviene asumirlo como lo que es y creo que nos puede ayudar conocer las etapas del duelo:

LA NEGACIÓN. A todos nos ha pasado y especialmente a mí, que me he quedado dos veces en la calle coincidiendo con el verano. Se tiene un subidón de euforia, que confundimos con llevar al extremo el “ánimo, no te vengas abajo” y uno se gasta el dinero que no tiene en unas vacaciones o sale a celebrarlo con amigos porque en el fondo no acaba de ser consciente de lo que ha sucedido y de lo que está por llegar.

LA TRISTEZA. Un día uno se levanta y está hundido y no sabe por qué, si días antes estaba tan feliz pensando en que no le iba a resultar difícil encontrar un trabajo. Suele pasar cuando uno se da cuenta de que toda la gente de su entorno está trabajando y uno se encuentra a media mañana desubicado, sin saber qué hacer. Lloren, griten, quéjense, den pena... están en su derecho.

LA IRA. De repente, todo nuestro dolor se ha convertido en una rabia intensa, en un cabreo monumental contra quien nos ha despedido (aunque cuando sucedió hubiéramos entendido que no había más remedio), contra quien nos rodea, no podemos soportar que el resto de la humanidad tenga un trabajo, mataríamos a los políticos y al mismísimo Obama por esta crisis de mierda. Esta fase es necesaria pero sin duda es la más insoportable para quienes nos rodean.

LA COMPRENSIÓN. Finalmente, descubrimos que nos hemos relajado. Que vivimos una situación horrible pero que ya no sirve de nada llorar ni buscar culpables y decidimos adaptarnos a nuestra nueva vida y comenzar a actuar para resolver esta situación anómala. Sabemos que muchas cosas no serán como antes, pero no nos queda más remedio que tirar para adelante.

Todos debemos pasar estas fases, sin excesos ni autocomplacencias, pero sabiendo qué nos pasa en cada momento. En estos meses he descubierto que estar en el paro es un proceso de auto-conocimiento y más adelante se lo explicaré. Así que démonos un respiro (vacaciones, cenas) pero no dejemos de asumir nuestra nueva situación; lloremos pero no nos quedemos en lágrimas que no resuelven nada; enfadémonos, porque eso nos dará fuerzas, pero no nos amarguemos porque nadie quiere aguantar a un amargado y además, esa amargura puede bloquearnos. Y al final, asumamos lo que pasa, iniciemos nuestra nueva vida con la idea de que es transitoria pero no por ello debemos dejar de llenarla, siempre con el objetivo de encontrar trabajo. Aunque para eso hace falta pensar y lograr muchos objetivos previos, esto es como un videojuego de plataformas, ya les contaré por qué...

Prometo no volver a extenderme tanto... La canción de hoy, para arrancar, una de mis favoritas del optimismo. ¿Se imaginan una versión de Nirvana a cargo de un coro de locos que casi parece de una secta? Yo me la ponía a volumen brutal cuando iba en el tranvía camino de mi academia de alemán en Berlín. Aquí la tienen.